«Si no nos divertissim, no estaríamos jugando ya al equipo». Las palabras de Ivette Callorda, una de las integrantes del AE Boet Mataróde volei son el claro ejemplo del que significa este equipo. Un grupo de chicas amaters que la temporada pasada lograron el ascenso a la Primera División catalana. A pesar de este hito, las dificultades son bastantes por un equipo humilde como el Boet. «Las chicas pagan para jugar, entrenan a horas intempestives [21.30 a 23.30] y varían sus horarios de trabajo para jugar los partidos de fuera de casa». Estos hàndicaps que señala David Casas, entrenador deol primer equipo, son algunos de los puntos por los cuales todavía tiene más mérito el trabajo y la trayectoria del equipo. Casas, además, encuentra otro contratiempo en la situación del club: «el equipo tiene margen de progreso por la juventud de algunas de las chicas, pero cómo que la base no está trabajada, en medio plazo costará mantenerse». Y es que en un deporte a la sombra del fútbol o el baloncesto, se difícil trabajar con jugadores de muchas edades diferentes. «Esta situación, está cambiante, puesto que en las escuelas se está potenciando más el voleibol», asegura el Ivette, que también hace de entrenadora de un equipo cadete. La situación del equipo, a Primera Catalana, sólo se repitió siete años atrás. En aquella ocasión, pero, las mataronines bajaron de categoría de manera inmediata sin ganar ningún partido. En la temporada de este año, el equipo está actualmente en zona de promoción, pero Casas se muestra convencido que el equipo «puede hacer más del que ha hecho hasta el momento». Si el equipo consigue salvar la categoría, la situación mejorará un poco. Con la entrada de GrupClima como patrocinador del club, las jugadoras han pasado a pagar la mitad de la cuota anual. A pesar de esto, como que el acuerdo con la empresa no fijado a un tiempo concreto, como mejores resultados tenga el senior, mejores probabilidades tendrán de repetir patrocinador. Una situación extranya por un equipo que hace más de 18 años que está en activo y que está completando su mejor temporada ante algunos clubes en los cuales, paradójicamente, se cobra para jugar