La derrota de la semana pasada al polideportivo de Cereza ante el Sant Feliu obliga este sábado (20.30) a ganar a la pista del Tordera, un rival directo por el ascena que se encuentra ahora en cuarta posición a seis puntos de los mataronins.
Todo el que no fuera sumar tres puntos sería un mal resultado, puesto que, después de quince jornadas, seguir a seis punto, en el mejor de los casos, del ascenso, significaría decir adiós a muchas de las esperanzas del equipo. Además de ganar, también habría que esperar lo tropieza de los tres primeros clasificados para reducir las diferencias con la zona que da derecho a ser la temporada que viene a la OK Liga. Ya no hay margen de error y los de Enric Gurt necesitan empezar la reacción. El mal inicio liguero y el hecho de obtener malos resultados en los partidos con rivales directos hacen que la situación sea límite y que los errores ya no estén permitidos.
Todo el que no fuera sumar tres puntos sería un mal resultado, puesto que, después de quince jornadas, seguir a seis punto, en el mejor de los casos, del ascenso, significaría decir adiós a muchas de las esperanzas del equipo. Además de ganar, también habría que esperar lo tropieza de los tres primeros clasificados para reducir las diferencias con la zona que da derecho a ser la temporada que viene a la OK Liga. Ya no hay margen de error y los de Enric Gurt necesitan empezar la reacción. El mal inicio liguero y el hecho de obtener malos resultados en los partidos con rivales directos hacen que la situación sea límite y que los errores ya no estén permitidos.