El Juventud Balonmano Mataró no tuvo problemas sábado para sumar una nueva victoria en liga que le permite mantenerse en el tercer lugar con 22 puntos, en espera de a ver si la Salle Montcada pincha y se pueden acercar al segundo lugar. Los amarillo y negros acabaron en plena forma en 2014, y han empezado el 2015 del mismo modo: ganando y sumando de dos en dos. Sábado se tumbó el Gavà por un 31-26 en un plácido partido ante el penúltimo clasificado. Toni Busquets, con ocho goles, fue el jugador más destacado de los amarillo y negros.
El equipo que dirige Héctor Del Pino empezó frío ante un rival que se puso por delante en el marcador bien pronto (4-5) y que no se desenganchaba del marcador a pesar de que los mataronins empezaban a rutllar mejor. Del 6-5 se pasó al 7-8, unas alternativas que seguramente no se esperaban antes de empezar el partido. A cinco minutos para acabar la sorpresa saltaba a Teresa Maria Roca, donde el Juventud perdía de tres goles, y al descanso el resultado hablaba por sí solo: 13-15.
Los mataronins pusieron hilo a la aguja a la reanudación, primero recortando a un gol la diferencia en el marcador y cinco minutos después, poniéndose por delante con el 20-19. A partir de este momento salió el mejor Juventud que se escapó de dos goles y después de tres. La reacción llegó a tiempo, poniéndose por delante con claridad a diez minutos para acabar. El equipo abrió rendija hasta el 29-24 que se convertiría en el 31-26 definitivo. Triunfo trabajado, más del que se podía esperar antes de empezar.
El equipo que dirige Héctor Del Pino empezó frío ante un rival que se puso por delante en el marcador bien pronto (4-5) y que no se desenganchaba del marcador a pesar de que los mataronins empezaban a rutllar mejor. Del 6-5 se pasó al 7-8, unas alternativas que seguramente no se esperaban antes de empezar el partido. A cinco minutos para acabar la sorpresa saltaba a Teresa Maria Roca, donde el Juventud perdía de tres goles, y al descanso el resultado hablaba por sí solo: 13-15.
Los mataronins pusieron hilo a la aguja a la reanudación, primero recortando a un gol la diferencia en el marcador y cinco minutos después, poniéndose por delante con el 20-19. A partir de este momento salió el mejor Juventud que se escapó de dos goles y después de tres. La reacción llegó a tiempo, poniéndose por delante con claridad a diez minutos para acabar. El equipo abrió rendija hasta el 29-24 que se convertiría en el 31-26 definitivo. Triunfo trabajado, más del que se podía esperar antes de empezar.