Carregant...
Omar Harrak con 'su' portero, Bono

Cugat Comas

El mataroní que está a punto de ganar la Copa de África de fútbol

Omar Harrak es el entrenador de porteros de la selección marroquí, máxima favorita al título en la final de este domingo

Dos años después de que un mataronés ganara la Eurocopa, otro puede hacer lo mismo con la Copa de África, también de fútbol mataroní. El primero, lógicamente y todo el mundo lo sabe, es Lamine Yamal. El segundo es bastante menos conocido, más anónimo. No es jugador, pero es pieza clave en la ‘cocina’ de la selección anfitriona que el domingo partirá como más que favorita para ganar la Copa de África con el combinado de Marruecos. Se llama Omar Harrak, es entrenador de porteros, nació en Marruecos pero pasó toda su infancia y adolescencia en Mataró. El domingo tendrá a miles de mataronenses de ascendencia marroquí pendientes por si llega la ansiada victoria.

Cuando este domingo a las 20h miles de mataronenses sigan por televisión el Marruecos–Senegal que la prensa del país vecino ya ha calificado como “el partido más importante de la historia del país”, en la retransmisión seguramente enfocarán sobre todo a Brahim y Achraf, estrellas de Marruecos y del Real Madrid y el PSG, respectivamente, pero en su sitio en el banquillo estará el mataronés Omar Harrak. Un entrenador de porteros metódico que llega al último partido del torneo con una estadística espectacular: hasta llegar a la final, a lo largo de todos los partidos de liguilla y eliminatorias, Marruecos solo ha encajado un gol. Alguna parte del mérito debe atribuirse a Harrak, que sufrió como todo el país en la tanda de penaltis de las semifinales.

Omar Harrak, en un entrenamiento


Un preparador de porteros precoz

Omar Harrak es un nombre muy respetado en el panorama técnico del fútbol internacional, un entrenador de porteros que ha sabido construir una trayectoria sólida y ascendente desde muy joven. Tras formarse en el fútbol base catalán, pronto intuyó que su futuro no pasaba por el campo sino por el banquillo y, más concretamente, por una especialización que entonces pocos cultivaban: el trabajo específico del portero. Este enfoque precoz, riguroso y metódico le llevó a incorporarse al Girona FC, club donde creció profesionalmente y donde pudo aplicar metodología moderna, análisis individualizado y herramientas de rendimiento que lo situaron como un perfil de confianza de la entidad blanquiroja.

Omar Harrak, feliz como unas castañuelas cuando fichó por Marruecos


La etapa en Montilivi fue clave, no solo para evolucionar a nivel técnico sino también para establecer conexiones que acabarían siendo determinantes: desde el Girona daría el salto a la selección nacional de Marruecos, donde forma parte del cuerpo técnico encargado de la preparación de los porteros. Con los marroquíes ya ha vivido un Mundial, experiencia que lo situó en el radar internacional y que confirmó el peso creciente del trabajo específico en el alto rendimiento. En este camino destaca el vínculo profesional con Yassine Bono, también ex del Girona y hoy uno de los porteros más solventes y completos del panorama mundial.

Las noticias más importantes de Mataró y Maresme, en tu WhatsApp

  • Recibe las noticias destacadas en tu móvil y no te pierdas ninguna novedad
  • Entra en este enlacehaz clic a seguir y activa la campanita

Etiquetas: