“Siempre he pensado en un futuro en el cual la humanidad no use tantos materiales fósiles y poder vivir en un planeta más limpio.” Pol Daura tiene 18 años, juega a waterpolo y es internacional pero, además del deporte, tiene otras inquietudes. Su compromiso con el medio ambiente lo ha llevado a estudiar ciencias ambientales en la Autónoma. Ha empezado este curso, atípico por culpa de la pandemia, pero igualmente exigente por el hecho de combinar piscinas y libros. Estos estudios le ayudarán a ampliar conocimientos sobre un tema que ya trató en el Bachillerato con su trabajo de investigación “sobre la transformación de la casa de mi abuela en autosuficiente. Esto la ayudó a instalar las placas solares que ahora tiene en el tejado.”
Pol Daura es, también, un jugador comprometido cuando se pone el bañador y el casquete: “Tengo muchas ganas de aprender, adquirir experiencia en Mataró y saber como se juega en la División de Honor.” Esta es su tercera temporada con el primer equipo y ya está del todo consolidado en los esquemas del entrenador, Beto Fernández. El joven talento, que vive en Argentona y que lleva toda la vida jugando en el Centre Natació Mataró, no descarta experiencias en otros lugares del país o del extranjero: “Me encanta viajar y siempre tengo la mente abierta a nuevas experiencias”. De momento, sin embargo, apuesta por seguir creciendo en el club donde empezó cuando tenía seis años.
Plata en el europeo júnior del año pasado con su compañero de equipo Max Casabella, Pol también disfrutó de una beca en el CAR que le ayudó a mejorar en todos los sentidos. Fueron cuatro años, de 3.º de ESO a 2.º de bachillerato, en los cuales creció en “dinámica de entrenamiento, comportamiento, prevención de lesiones, preparación mental y física y comprensión del juego.” Su entrenador en el Mataró, también clave en el desarrollo, lo hace jugar ahora en el arco para ampliar la batería de recursos en ataque. De todos modos, él todavía se ve mejor en tareas defensivas: “Defender boyas rivales en jugadas de hombre de menos.” Pol Daura es grande en comparación a jugadores de su edad, pero pequeño al lado de los boyas con más jerarquía y experiencia de la categoría: “Entonces es muy importante la capacidad de anticipación y la velocidad” para ganar acciones al rival.
El joven del CN Mataró, que ayer perdió con su equipo ante el Sant Andreu (5-6), es muy consciente de la necesidad de mejorar en varias facetas del juego: “Tengo que ser más paciente en el lanzamiento, mejorar el tempo y ser menos individualista”. Conclusión, esta, que habla de una gran madurez y capacidad de introspección. El compromiso de Pol Daura es consigo mismo, pero también con los compañeros, con el club, con el deporte, y también con la lucha para que el mundo sea un lugar más habitable para las futuras generaciones.