Un estudio reciente pone sobre la mesa la presencia de nitratos en el agua del grifo de Mataró, especialmente porque apunta a una evolución al alza en uno de los principales puntos de suministro de la ciudad. Los valores se mantienen dentro de los límites legales y Aigües de Mataró constata que no son cifras preocupantes y que el agua es totalmente apta para el consumo humano. Pero la tendencia observada en el depósito Primero de Mayo abre interrogantes sobre sus implicaciones a medio y largo plazo.
Según una investigación estatal sobre la calidad del agua potable elaborada por Datadista, este depósito —situado en el barrio de los Molinos y que abastece a cerca de 22.000 personas, principalmente del Eixample— registra actualmente 23 mg/L de nitratos. Se trata de una cifra inferior al límite legal de 50 mg/L, pero que algunos análisis sitúan en una franja de vigilancia. Se puede consultar en este enlace.
Más allá del valor actual, lo que ha llamado la atención es su evolución: los datos apuntan a un incremento anual de 6,1 mg/L, una tendencia que, de mantenerse, podría acercar progresivamente el sistema a niveles más elevados. Diversos estudios señalan la posible relación entre la concentración excesiva de nitratos en el agua y enfermedades graves.
Totalmente apto para el consumo humano
Ante esta situación, Aigües de Mataró insiste en que el agua es apta para el consumo humano y cumple todos los requisitos legales establecidos por el Real decreto 3/2023. La empresa recuerda que el límite normativo para los nitratos es de 50 mg/L y subraya que ninguna de las analíticas registradas en la ciudad supera este valor. Además, todos los datos se comunican a las autoridades sanitarias y se pueden consultar públicamente a través del sistema estatal SINAC.
La compañía también matiza la interpretación de algunos umbrales utilizados en estudios externos, como el de los 30 mg/L, y asegura que este criterio no forma parte de ninguna normativa oficial ni recomendación habitual.
El nuevo depósito de agua de Bellavista, obra clave para asegurar el agua en Mataró. Foto: R.Gallofré
¿Cuál es el origen de los nitratos?
Para entender por qué aparecen nitratos en el agua de Mataró, hay que fijarse en el origen de los recursos hídricos. Una parte del suministro proviene de captaciones propias subterráneas situadas en una zona declarada vulnerable por nitratos —una condición que afecta aproximadamente al 40% del territorio catalán—, hecho que comporta concentraciones más elevadas de este compuesto.
Para garantizar la calidad final del agua, el sistema se basa en una mezcla controlada entre estos recursos propios y el agua procedente del sistema Ter-Llobregat (ATL), que tiene niveles muy bajos de nitratos porque no proviene de acuíferos. Esta combinación se regula en los depósitos de cabecera de las diferentes zonas de abastecimiento para asegurar que el agua distribuida mantenga una calidad homogénea.
Aguas de Mataró destaca que esta gestión se realiza con un sistema de control intensivo que incluye analizadores en continuo, regulación automatizada de los caudales y un seguimiento analítico exhaustivo, con más controles de los exigidos por la normativa. Entre las medidas preventivas, se encuentra la parada automática de las captaciones propias cuando se superan determinados umbrales internos o la gestión de los volúmenes según la calidad de cada fuente.
Depósitos de Mataró
En cuanto a los episodios con concentraciones más elevadas, la empresa los vincula a la sequía del 2023, cuando Cataluña se encontraba en fase de excepcionalidad. En aquel contexto, el plan de emergencia obligaba a incrementar el uso de agua de recursos propios para reducir la presión sobre los embalses, hecho que provocó aumentos puntuales de los nitratos. En concreto, se registraron valores de 39 mg/L en el depósito Primero de Mayo y de 47 mg/L en la zona de Els Turons, siempre dentro de los límites legales.
A pesar de este caso, el resto de la red de abastecimiento de Mataró —incluyendo Rocablanca, Els Turons, Parc Forestal y el sistema Ter-Llobregat— mantiene niveles correctos de nitratos, lo que indica que se trata de una situación localizada.
Posible relación con enfermedades graves
Ahora bien, la cuestión de los nitratos va más allá del ámbito local. Según un informe reciente de Greenpeace, esta contaminación es ya el principal problema que afecta la calidad del agua en España. Se trata de un compuesto invisible, sin sabor ni olor, pero con posibles efectos sobre la salud si la exposición es prolongada. Diversos estudios han apuntado a una posible relación con enfermedades como el cáncer colorrectal, y cada vez hay más debate sobre si el límite legal actual de 50 mg/L es lo suficientemente restrictivo.
Según Greenpeace, el año 2024 un total de 332 municipios no han podido beber el agua del grifo en algún momento porque se ha superado el límite legal actual. Pero si miramos los datos a la luz del nuevo límite propuesto por la comunidad científica, constatamos que en 3.192 municipios —el 51 % de los municipios españoles donde se analizan los nitratos— se igualó o superó en algún momento del 2024 este valor, exponiendo una parte importante de la población a una concentración de nitratos nociva para la salud.
En este escenario, el caso de Mataró pone sobre la mesa dos cuestiones clave: por un lado, el origen estructural de los nitratos vinculado a los acuíferos; por el otro, la importancia de controlar no solo los límites legales, sino también las tendencias.
Con un sistema que, según la compañía, garantiza la seguridad del agua, pero con datos que apuntan a una evolución al alza en un punto concreto, la situación obliga a mantener un seguimiento continuado de la calidad del agua y de su evolución en el tiempo.