Los principales determinantes de la obesidad y el sobrepeso en la infancia son la calidad de su alimentación, la actividad física que realizan o el número de horas que pasan durmiendo o ante una pantalla, además de factores ambientales, culturales y biológicos. Pero, cómo demuestra el nuevo informe de Save the Children 'Adiós a la dieta mediterránea: nutrición y hábitos saludables de la infancia a Cataluña' es sobre todo el nivel socioeconómico el que determina la salud nutricional de los niños, así como sus hábitos saludables.
El informe, que pretende radiografiar el impacto que la crisis de la Covid-19 ha provocado en la nutrición y la salud de los niños catalanes, quiere también destacar los factores claves para sufrir obesidad y exceso entre niños y jóvenes, y también plantea cómo afecta la inflación en la nutrición de los niños y niñas más vulnerables.
En este sentido, la organización llevó a cabo una encuesta el septiembre del 2021, mediante un análisis comparativo con la Encuesta Nacional de Salud de España (ENSE), llevada a cabo el 2017. La investigación muestra que casi un 29 % de los menores de edad tendrían un exceso de peso a Cataluña después de la Covid-19, una cifra similar a la de antes de la pandemia, que se situaba al 27,4 %. Esta situación se puede ver agravada por el aumento de precios en verduras y frutas a consecuencia de la inflación reciente.
La renta es un factor decisivo
Adiós a la dieta mediterránea resalta que vivir en un hogar pobre aumenta casi un 50 % la posibilidad de sufrir obesidad o sobrepeso en la infancia respecto a aquellos niños y niñas que viven en un hogar de renta alta. Los hogares con menos ingresos - el 25 % - tienen menos posibilidades de acceder a los alimentos necesarios para una dieta equilibrada, de sufragar actividades extraescolares o de ocio no sedentario o tratar problemas de salud cómo los trastornos de conducta alimentaria o las patologías bucodentals, estrechamente relacionadas con patrones alimentarios inadecuados. "No podemos olvidar que los barrios más pobres tienden a concentrar más restaurantes y establecimientos de comer rápido", indica Emilie Rivas, responsable de políticas de infancia de Save the Children Cataluña.
Por ejemplo, el informe posa de manifiesto que en 2021, el número de niños y adolescentes de hogares pobres que consume dulces diariamente,11,7 %, es ligeramente superior al de los hogares de renta mediana, con un 10,6 %. Esta diferencia es más notoria en cuanto al consumo diario de refrescos 5,8 % y 1,5 %, respectivamente.
El informe también revela que el 44 % de los niños de los hogares de renta alta a Cataluña consumía fruta diariamente. Sin embargo, solo un 32 % lo hacía a los hogares de renta baja. Del mismo modo, en un 31 % de los hogares de renta alta los niños comen verdura diariamente, mientras que esto solo pasa en un 19 % de los hogares más pobres.