Durante 2025, Maresme Circular ha consolidado su papel como actor clave en el cambio de paradigma en la gestión de los residuos para alcanzar los objetivos europeos. La comarca es ya un referente en el tratamiento de la fracción resto: en el año 2024 solo un 0,2% de los residuos municipales sin pretratamiento se destinó a vertedero, muy por debajo del límite del 10% que la UE establece para 2035.
Este hito es posible gracias a la existencia de una infraestructura estratégica como el Centro Integral de Valorización de Residuos del Maresme, que permite realizar un pretratamiento de los residuos, recuperar materiales reciclables y convertir el rechazo no recuperable en energía. Solo en 2024 se recuperaron allí 19.975 toneladas de materiales procedentes del Maresme y el Vallès Oriental, y se generaron 99.701 MWh de energía eléctrica, equivalentes al consumo anual de 30.000 familias.
Prevención de residuos, la clave
Este modelo de gestión avanzada, sin embargo, es solo una de las patas del cambio estructural que impulsa Maresme Circular. La otra gran línea de trabajo es la prevención de residuos, el ámbito más complejo y, al mismo tiempo, más estratégico. En este sentido, 2025 ha sido un año determinante para el impulso del Parc Circular Mataró-Maresme, un proyecto comarcal pionero que quiere transformar la manera en que la ciudadanía y las empresas gestionan, reutilizan y alargan la vida útil de los productos. El proyecto, financiado de manera conjunta por los 28 ayuntamientos consorciados, y fondos europeos y de la Generalitat, avanza hacia su primera fase, prevista entre finales de 2026 y 2027.
Así será el Parque de la Economía Circular, con una inversión de 40 millones de euros
El Parc Circular ha sido reconocido por una decena de expertos del Fórum de la Agenda Urbana como el proyecto que más contribuye a la transformación de Mataró en clave circular. Un distintivo especialmente relevante, porque evidencia que no es un proyecto de maquillaje ambiental, sino una apuesta sólida y a largo plazo. Aunque la evaluación se realizó en clave de ciudad, el proyecto tiene un carácter comarcal, pensado para que se beneficien de él todos los municipios del territorio.
Su primera fase prevé el Espai Refer, que incluirá servicios gratuitos de alto impacto social y ambiental, como una Biblioteca de las Cosas, espacios de autorreparación, una gran tienda de segunda mano, talleres para reducir el despilfarro alimentario y préstamo de vajilla reutilizable, entre otros. A todo ello se sumará una zona de tratamiento y recuperación de voluminosos, conectada con sistemas de recogida eficientes como el puerta a puerta.
La apuesta por la educación
2025 también ha sido un año de crecimiento excepcional del programa de educación ambiental Un volt als residus, que ha batido todos sus récords con más de 17.000 participantes y 682 actividades. El programa, uno de los más potentes y veteranos del país, supera ya los 100.000 asistentes desde 2013. El éxito de este curso se debe, en gran parte, a la ampliación de la oferta educativa con nuevas actividades para infantil y primaria, y al taller sobre el impacto de los residuos electrónicos, dirigido a jóvenes de secundaria y postobligatoria. Este impulso refuerza la idea de que la transición hacia un modelo circular solo será posible con una ciudadanía informada, sensibilizada y corresponsable.