Hablar del Calamarenys es hablar de identidad, de mar y de una de las grandes citas gastronómicas de Arenys de Mar. El que hoy es un referente gastronómico de Cataluña nació en 1995 con una idea clara: posar en valor un producto de proximidad y excelencia. Inicialmente se pensó en la gamba, pero su precio elevado abrió la puerta a una alternativa mucho más arraigada en el territorio: el calamar. Fue una propuesta impulsada por los restauradores Joan Majó i Joan Piña, con el apoyo del Ayuntamiento y del sector gastronómico local. " tenemos mucho y es muy diferente", recordaba Majó, alma del restaurante Can Majó, explicando por qué el calamar de Arenys podía acontecer protagonista.
La clave de su éxito es al fondo marino. Entre el Faro de Calella y el Masnou se extiende un inmenso alguer que hace que el calamar de potera de Arenys tenga una calidad excepcional: siempre dolceja, tiene una textura fina y un sabor inconfundible. Ya en la primera edición del Calamarenys, celebrada al Calisay, los restaurantes del municipio demostraron la versatilidad del producto con recetas para todos los gustos: calamares con morcilla negra, con setas o en elaboraciones tradicionales y creativas. El acontecimiento no ha dejado de crecer: de 500 tapas servidas el 2017 se pasó además de 1.200 el 2019, consolidándose como una cita imprescindible del calendario culinario del país.
30 años de calamares
El Calamarenys 2025 ha celebrado su 30.º cumpleaños del 10 de octubre al 9 de noviembre, convirtiendo Arenys de Mar en el epicentro de la cocina marinera catalana durante todo un mes. Este año, además, la celebración ha coincidido con un momento especial: Cataluña ha sido nombrada Región Mundial de la Gastronomía, y Arenys participa como ejemplo de cocina arraigada al territorio y de innovación con tradición.
Entre las novedades de este cumpleaños destacaron la Muestra Gastronómica del Calamarenys a la Llotja Vieja del Puerto, con tapas creativas elaboradas con calamar de Arenys; un showcooking con el cocinero Arnau París; y una cena popular conmemorativa con habaneras y fideuà de calamar. Talleres, visitas guiadas, actividades divulgativas y propuestas culturales completan unas jornadas que implican toda la villa.
El Calamarenys es, hoy, mucho más que una fiesta gastronómica: es el sector pesquero, capturando un calamar único en el mundo; la restauración, transformándolo en platos memorables; y los arenyencs y visitantes, disfrutando de una tradición que explica la historia de un pueblo a que vive a través del mar.