Las candidaturas de unidad popular (CUP) del Maresme han presentado este lunes en los diversos ayuntamientos de la comarca donde tienen representación una moción para reprobar a los alcaldes y alcaldesas de Junts. La formación anticapitalista acusa a los alcaldes de haber participado en una rueda de prensa del partido en Calella donde reclamaban la expulsión de los migrantes multirreincidentes. La CUP considera que esta propuesta "únicamente contribuye a generar estigma" y "atiende los discursos de odio". A juicio de la formación, el discurso que se promovió en la comparecencia "genera alarmismo de forma irresponsable y da alas a la ultraderecha con propuestas de carácter clasista y xenófobo".
En el documento que se presenta a los ayuntamientos se destaca la "incoherencia legislativa" de Junts y se recuerda que sus "exigencias" en relación a la reincidencia ya aparecen en el Código Penal. Por ello, se reafirma el "carácter racista" de la propuesta, una medida que supone un "castigo añadido en función del origen" y que, "por lo tanto, tiene un carácter indiscutiblemente xenófobo". A juicio de los cupaires, la medida pone de manifiesto que Junts "quiere promover unas políticas basadas en la aporofobia -rechazo hacia el pobre-, el clasismo y la xenofobia", al tiempo que subrayan que estas políticas son un "fracaso absoluto para reducir los fenómenos delictivos". El concejal de la CUP en Calella Betu Comàs ha opinado que el "problema de inseguridad" en el municipio "ha ido acompañado del turismo de masas que ha promovido el mismo Ayuntamiento" y ha asegurado que "perseguir al migrante no aporta soluciones".
"Evidentemente, hay problemas de reincidencia", ha admitido Comàs, pero señalar a los migrantes "es irresponsable y solo aporta alarmismo". En lugar de eso, ha considerado que lo que necesita la ciudad son "recursos" para "garantizar" los derechos de la ciudadanía o "flexibilizar" las tareas de la Policía Local para que actúe "desde la prevención y la proximidad".
Por su parte, la concejala de la CUP de Arenys de Mar, Pat Sil·la, ha exigido una "rectificación inmediata" al alcalde de Calella porque "avalar un discurso que sitúa a las personas en situación administrativa irregular en el centro del debate de la seguridad, es absolutamente temerario". Por un lado, "porque no hace justicia a la verdad", y por otro, "porque promueve el odio y la violencia racista".