Retrasos recurrentes, interrupciones del servicio de Rodalies y planes alternativos por carretera claramente insuficientes han vuelto a situar la línea R1 de Rodalies en el centro del debate en el Maresme. Miles de usuarios de tren que cada día dependen del transporte ferroviario para ir a trabajar o estudiar a Barcelona se encuentran a menudo con incidencias, andenes llenos y autobuses lanzadera desbordados que no pueden absorber la demanda. La sensación de fragilidad del servicio ferroviario ha reforzado una crítica que hace años que se arrastra en la comarca: la falta de mantenimiento y de inversiones en el principal eje ferroviario del territorio.
Más allá de los problemas de gestión, la R1 arrastra una vulnerabilidad estructural. Construida hace 177 años a ras de mar, la línea está cada vez más expuesta a la erosión del litoral, a temporales más intensos y a un aumento del nivel del mar de 4 mm cada año. Ante este escenario, el debate ya no es solo cómo mejorar el servicio de Rodalies, sino qué futuro debe tener la infraestructura ferroviaria: reforzar y proteger el trazado actual en el litoral o plantear, a largo plazo, su traslado hacia el interior para eliminar el riesgo estructural. O incluso, elevarla, como ha dicho el ministro Puente.
Esta infografía sobre la R1 en el Maresme recoge los principales datos que explican la situación actual de la línea: su vulnerabilidad ante el cambio climático, las dos grandes opciones que se plantean para garantizar su futuro, el papel de la gestión política y los límites reales de los autobuses como alternativa al tren. Un resumen visual para entender por qué la R1 se encuentra hoy en un momento decisivo.
Las noticias más importantes de Mataró y Maresme, en tu WhatsApp
- Recibe las noticias destacadas en tu móvil y no te pierdas ninguna novedad!
- Entra en este enlace, haz clic en seguir y activa la campanita