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Detalle del guisante garrofal de Llavaneres, malogrado por la oleada de frío.

capgros.com/acn

Los labradores dan por perdida la producción del guisante por el frío

Los productores locales confían al salvar las plantas para poder tener semilla el próximo año

Los productores de guisante de Llavaneres dan por perdida prácticamente toda la cosecha como consecuencia de las bajas temperaturas de los últimos días. Las heladas han muerto las flores y han echado a perder las vainas que se estaban a punto para cosechar. Los labradores afectados confían ahora al salvar las plantas para poder tener semilla de cara al año próximo, y prevén volver a sembrar guisante cuando pase la segunda oleada de frío de esta semana para intentar hacer una pequeña cosecha a finales de primavera. Económicamente, el guisante representa alrededor de un 60% de la producción anual de muchos labradores de Llavaneres.

Los labradores especializados en guisante de Llavaneres le dedican a este cultivo nuevo meses del año. Es el cultivo que genera el grueso de los ingresos anuales -alrededor de un 60%- y este año la oleada de frío ha muerto prácticamente toda la producción. Este es el panorama que dibuja Joan Mora, un productor local de Llavaneres que cada año cosecha unos 1.500 kilos de guisantes. Este año traía sólo un centenar cuando llegó el frío.

La bonanza meteorológica de principios de invierno hizo que el guisante creciera antes de tiempo y a principios de enero ya se recogían las primeras vainas. Se trata de una primera cosecha de poca producción, pero de momento el único que se ha podido salvar. Con la llegada del frío las vainas que estaban a punto para cosechar, así como las flores que encara no se habían reproducido, han quedado muy malogradas.

Mora calcula que perderá cerca del 90% de la producción y ahora centra sus esfuerzos al poner sulfato a las plantas para poderlas salvar y garantizar así que tendrá semilla por el año próximo. Con el mismo objetivo, este mes volverá a sembrar guisante y, además de garantizar la producción del 2013, espera poder hacer una pequeña cosecha a final de primavera. "Será un rebrote que dará muy poca cosa", se lamenta.

Se da la circunstancia que la mayoría de productores de guisante de Llavaneres trabaja sin invernadero y, por lo tanto, todos ellos han perdido un grueso importante de su producción. "Los restaurantes que digan que tienen guisante de Llavaneres nos estarán engañando porque habrá muy poco guisante este año", apunta Mora.