El artista mallorquín Miquel Barceló ha hecho realidad uno de los grandes sueños que Josep Palau y Fabre no pudo materializar en vida y, coincidiendo con el centenario del nacimiento del poeta, la Fundación Palau de Caldes de Estrac acoge una exposición temporal de obras de Barceló ideada exclusivamente para conmemorar la efeméride. Se trata de un total de 68 obras provenientes de la colección de Barceló que, a través de la pintura, evocan la narrativa del propio Palacio y "el espíritu primitivo, tenebroso y cavernoso", que une los dos artistas. La directora de la Fundación Palau, Maria Choya, destaca la admiración mutua que existe entre los dos por su respectiva capacidad e imaginación creativa. La exposición 'Pregon deseo' se puede ver hasta el mes de septiembre en Caldes de Estrac (Maresme).
Palau y Fabre quería, como fuera, que la obra de Miquel Barceló tuviera presencia a su Fundación de Caldes de Estrac. De hecho, ya había cinco grabados del artista mallorquín a la exposición permanente de la Fundación, pero Palau le insistió en más de una ocasión en poder hacer una exposición temporal de una muestra más extensa de la colección. El momento ha llegado ahora, coincidiendo con el centenario del nacimiento del poeta y la conmemoración del Año Palau y Fabre. Palau no lo pudo disfrutar en vida y la muestra se convierte ahora en un homenaje póstumo de Barceló a un hombre a quien consideraba su "hermano espiritual".
La directora de la Fundación Palau, Maria Choya, explica que existía una admiración profunda entre los dos artistas
La directora de la Fundación Palau, Maria Choya, explica que existía una admiración profunda entre los dos artistas, a pesar de que Barceló no conoció Palacio hasta finales de los año 90: " descubrió una poesía fresca y joven", mientras que el poeta se mostraba "fascinado" por el dominio de Barceló de diferentes técnicas y su capacidad creativa, que le recordaba a Picasso. "Se agermanen por el espíritu tenebroso, cavernoso y primitivo", relata Choya. Y este primitivisme, asegura, es a la exposición con una serie de grabados eróticos que evocan también a la narrativa del propio Palau: "La serie erótica es mucho Palau" y considera que las pinturas, a pesar de no estar inspiradas en ninguno de los textos del poeta, son muy "aparellables".
En total, la muestra consta de 68 piezas de la colección de Barceló, que el artista ha cedido gratuitamente a la Fundación hasta el mes de septiembre. La amplia duración de la muestra y el hecho que Barceló sea lo protagonista mujer también esperanzas a los gestores de la Fundación Palau para poder dar un "impulsar" y darla a conocer todavía más. Entre las piezas más destacadas hay un cuaderno de viaje de Barceló, todavía inacabado, que el pintor se endú a los lugares más remotos del planeta busca de inspiración. La muestra también cuenta con el cuaderno donde Barceló hizo el proceso creativo del logotipo del Año Palau y Fabre: "Es un retrato de Palau donde interviene también el erotismo", explica Choya.de el resto de la obra, destaca también el pop que mujer la bienvenida al visitante y con que el propio Barceló se identifica: "Es un animal con un gran stock de imágenes y colores a su memoria y está también vinculado en el mundo del submarinismo", que es una de las grandes pasiones de Barceló, ha explicado la directora de la Fundación.
Palau en Madrid y en París
Por otro lado, dentro de los actos conmemorativos del Año Palau y Fabre también se ha anunciado este martes la itinerancia de la exposición 'Palau Mira a Picasso' más allá del territorio catalán. Cuando acabe su estancia en Barcelona, la muestra viajará a Madrid, en el centro Blanquerna, y en septiembre estará en París, en el Centro de Estudios Catalanes de la capital francesa. La proyección al exterior era, de hecho, uno de los objetivos del Año Palau y Fabre que se conmemora este año.