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Viñedos de la DO de Alella en el Maresme. Foto: Diputació de Barcelona

Vern Bueno Casas

Recuperar la viña para reducir el riesgo de incendios en el Maresme

Un proyecto apuesta por la viña como infraestructura verde para hacer de barrera al fuego y adaptar el Parque de la Cordillera Litoral al cambio climático

 

La recuperación del viñedo como herramienta ambiental, económica y paisajística es el eje central del proyecto Vinyes i Boscos, una iniciativa impulsada por la Diputación de Barcelona y el Consorcio de la DO Alella que quiere revertir la pérdida de suelo agrícola y reducir la vulnerabilidad del Parque de la Serralada Litoral frente a los incendios forestales.

El proyecto, presentado la semana pasada en el Celler de Carrencà de Martorelles, se extiende por un territorio de 26 municipios del Maresme, el Vallès Oriental y el Barcelonès, con cerca de 650.000 habitantes, y actúa dentro de un espacio natural protegido clave como es el Parque de la Serralada Litoral, un conector ecológico metropolitano que próximamente ampliará su superficie.

Un plan estratégico para volver a situar el viñedo en el centro del territorio

El eje central de Vinyes i Boscos es la elaboración de un plan estratégico de viticultura sostenible, que redactará el Institut de Recerca i Tecnologia Agroalimentàries (IRTA) con el apoyo técnico de la Diputación de Barcelona. El documento partirá de un diagnóstico completo del territorio —que se presentará en junio— y debería estar finalizado a finales de este año.

El objetivo es claro: recuperar suelo agrícola e incrementar la superficie de viñedo como respuesta a tres grandes retos del territorio: la adaptación al cambio climático, la prevención de incendios forestales y el desarrollo socioeconómico sostenible.

El viñedo, según plantea el proyecto, puede convertirse en una infraestructura verde estratégica. Su cultivo contribuye a crear un paisaje en mosaico, que rompe la continuidad de la masa forestal y actúa como cortafuegos natural, especialmente en zonas periurbanas con alto riesgo de incendio.

Paisaje en mosaico en Alella

Un territorio con una fuerte regresión agrícola

La iniciativa nace en un contexto marcado por una pérdida sostenida de suelo agrícola a lo largo de las últimas décadas. Los datos del programa Barcelona Agrària muestran que, mientras en los años cincuenta más del 50% del territorio era agrícola, en 2018 esta cifra había caído hasta el 14%, con 4.178 hectáreas activas.

La mitad del suelo agrícola perdido se ha convertido en bosque y la otra mitad se ha urbanizado. Hoy, el 57% del territorio es forestal y el 29% está urbanizado, una configuración que ha generado una masa forestal continua y homogénea, con un mayor riesgo de incendios forestales.

A pesar de esta regresión, el territorio mantiene una actividad vitivinícola relevante: 202 hectáreas de viñedo, 58 explotaciones activas y una dimensión económica cercana al millón de euros. Destaca también el peso del cultivo ecológico, que representa el 38% del viñedo, muy por encima de la media catalana, así como la preservación de variedades locales como la pansa blanca, emblema de la DO Alella.

Presentación del proyecto

Tierras recuperables y oportunidad de futuro

Uno de los puntos clave del proyecto es identificar el potencial real de recuperación de tierras con aptitud agrícola. Según los datos disponibles, el territorio cuenta con 4.227 hectáreas potencialmente recuperables, incluyendo antiguos cultivos abandonados y zonas forestales que se repoblaron de manera espontánea.

El plan estratégico deberá determinar cuáles de estas superficies son viables para el cultivo del viñedo, teniendo en cuenta criterios agronómicos, ambientales y de prevención de incendios, con la voluntad de reforzar la biodiversidad y los servicios ecosistémicos del parque.

Desarrollo local, enoturismo e identidad

Más allá del ámbito ambiental, Vinyes i Boscos quiere impulsar el desarrollo socioeconómico del territorio a través del enoturismo, el producto local y la gastronomía, en el marco de la Carta Europea de Turismo Sostenible y de la red Productes de la Terra de la Diputación de Barcelona.

Durante la presentación, el diputado de Espacios Naturales e Infraestructura Verde, Xesco Gomar, defendió la necesidad de una colaboración estrecha entre administraciones y sector agrario y subrayó que “invertir en infraestructura verde es clave para que el campesinado y el sector vitivinícola puedan desarrollar su actividad en un entorno compatible con la preservación del patrimonio natural”.

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