Carregant...
cea3dc35 2b17 4724 bf12 e78514ed2a2d

Redacció

Denuncian "violencia policial" durante la huelga educativa del 11F en Mataró

El sindicato COS Maresme acusa a los Mossos de agresiones e identificaciones injustificadas durante el corte de la C-32 protagonizado por los profesores en la capital del Maresme

El sindicato COS Maresme ha denunciado “violencia policial” durante la jornada de huelga educativa del 11 de febrero y, en concreto, contra el piquete que se concentró en Mataró, en el marco del corte de la C-32. En un comunicado, la organización sindical atribuye a los cuerpos policiales diversas “malas prácticas” y carga también contra el Govern de la Generalitat.

La huelga educativa unitaria arrancó en Mataró cortando la C-32 en sentido Barcelona a partir de las siete de la mañana, en una acción que provocó unos 30 minutos de colapso circulatorio. La afectación se notó especialmente en la Ronda de Mataró, con retenciones y circulación muy lenta, y se extendió a toda la zona norte de la ciudad, donde muchos conductores buscaron rutas alternativas para evitar la autopista. La acción formaba parte de una batería de cortes simultáneos en toda Cataluña en la primera huelga unitaria del sector educativo desde 2022.

Según el sindicato, la jornada fue “una de las jornadas de lucha con más seguimiento y combatividad de los últimos años”. La COS se congratula del “éxito” de la convocatoria y asegura que las huelguistas consiguieron sus objetivos, entre los cuales “cortar la vía para después avanzar por la ciudad hasta los Servicios Territoriales de Educación”.

A pesar de ello, la organización afirma que la actuación policial durante la movilización estuvo marcada por la represión. En el comunicado, la COS Maresme sostiene que la policía intentó “cohibir y dispersar el piquete comarcal” concentrado en Mataró y que actuó “con brutalidad” cuando el grupo se empezó a mover hacia la autopista. Durante el corte se desplegó un amplio dispositivo de los Mossos d’Esquadra.

Corte en la C-32

El sindicato concreta tres prácticas que considera irregulares: “la identificación aleatoria e injustificada de manifestantes”; “repetidas agresiones con porras contra su propio reglamento”, que incluirían golpes por encima de la cintura o presiones en el cuello de manifestantes encapsulados; y la retirada del número de identificación personal del uniforme por parte de algunos agentes. Según la COS, dos policías habrían insultado a manifestantes y protagonizado reiteradamente estas actuaciones.

La huelga del 11F se convocó con las negociaciones con el Departamento encalladas y con un malestar que el sector califica de estructural. Entre las principales demandas están recuperar poder adquisitivo y mejorar salarios, bajar ratios y ampliar plantillas, reducir burocracia y sobrecarga de trabajo, garantizar estabilidad y democracia en los centros, consensuar currículos, y mejorar las condiciones del personal de atención educativa y del personal laboral.