Hemos llegado a un punto de no regreso. El escritor Julià de Jòdar consideró que el catalanismo ha llegado a un momento en que no son válidos ni el pescado al empollo pujolista pero, al mismo tiempo, no se ha hecho ningún paso adelante destacable en materia de autogobierno. Todo esto, en medio de un contexto en que, según de Jòdar la autonomía se nos está desmenuzando entre los dedos.
Es por eso que, ante este panorama, el escritor indicó que la única opción posible es la independencia: yo pienso que el catalanismo hoy en día o es independentista o no será nada, o se pone al nivel del desafío del adversario o la provincialització de Cataluña, su conversión en una autonomía como Extremadura, es posible que sea cierta de aquí a veinte años.
En un acto organizado por la Candidatura de Unidad Popular con el lema de Ningún donde va el catalanismo?, De Jòdar, ganador del Premio Sant Jordi en 2005 por la novela El metal impuro, lamentó que los dos gobiernos de izquierdas que ha habido a la Generalitat no hayan hecho un paso adelante respete el que habían sido 23 años de pujolisme. El escritor se quejó que el gobierno de Montilla no se haya enfrentado en el gobierno español en aspectos como la tercera hora de castellano o la emisión de Tv3 al País Valenciano: cómo que somos muy amigos [con el gobierno español], cedemos mucho: estamos un paso atrás del pujolisme y, más tarde, añadió que hace la sensación que estamos dispuestos a emparssar-nos-lo todo.
El escritor consideró el catalanismo como el único proyecto de carácter nacional que ha habido al país en el último siglo y lo definió como una cierta visión del mundo desde Cataluña, pero también una manera de gobernar el país. De Jòdar fue muy crítico con los dirigentes políticos actuales catalanes y afirmó que asistimos a un intento de provincialització que hace la sensación que se quiere volver a 30 años atrás, tenemos que volver a reivindicar nuestra condición de nación dentro del estado. Por el escritor, el debate estatutario ha sido la prueba más clara de este hecho: el Estatuto del 79 se ha agotado y ha sido imposible conseguir un nuevo Estatuto que estuviera a la altura de la situación. De Jòdar alertó que si Cataluña va retrocediendo, acabará con un Estatuto que será una carta otorgada concedida por el estado: migajas.
Un alcalde independentista
El alcaldable de la CUP, Xavier Safont-Elige, justificó el acto de ayer defendiendo que la candidatura que encabeza cruz que hay que poner sobre la mesa un debate sobre el catalanismo y calificó el catalanismo institucional de CiU y ERC de haber flaqueado y no haber sabido mostrar una imagen sólida y contundente en cuestiones trascendentales para el país.
A pesar de admitir que de momento sólo aspiran a conseguir representación al consistorio, Safont-Elige defendió la necesidad que el independentismo lidere los principales ayuntamientos del país: antes de las últimas elecciones autonómicas se cuestionó si Cataluña estaba preparada para tener un presidente xarnego. Se ha demostrado que en este tema no tenemos masas manías, ahora quizás nos tenemos que preguntar si estamos preparados porque ciudades como Mataró, Sabadell, Terrassa, Badalona o Cornellà tengan un alcalde independentista.
Es por eso que, ante este panorama, el escritor indicó que la única opción posible es la independencia: yo pienso que el catalanismo hoy en día o es independentista o no será nada, o se pone al nivel del desafío del adversario o la provincialització de Cataluña, su conversión en una autonomía como Extremadura, es posible que sea cierta de aquí a veinte años.
En un acto organizado por la Candidatura de Unidad Popular con el lema de Ningún donde va el catalanismo?, De Jòdar, ganador del Premio Sant Jordi en 2005 por la novela El metal impuro, lamentó que los dos gobiernos de izquierdas que ha habido a la Generalitat no hayan hecho un paso adelante respete el que habían sido 23 años de pujolisme. El escritor se quejó que el gobierno de Montilla no se haya enfrentado en el gobierno español en aspectos como la tercera hora de castellano o la emisión de Tv3 al País Valenciano: cómo que somos muy amigos [con el gobierno español], cedemos mucho: estamos un paso atrás del pujolisme y, más tarde, añadió que hace la sensación que estamos dispuestos a emparssar-nos-lo todo.
El escritor consideró el catalanismo como el único proyecto de carácter nacional que ha habido al país en el último siglo y lo definió como una cierta visión del mundo desde Cataluña, pero también una manera de gobernar el país. De Jòdar fue muy crítico con los dirigentes políticos actuales catalanes y afirmó que asistimos a un intento de provincialització que hace la sensación que se quiere volver a 30 años atrás, tenemos que volver a reivindicar nuestra condición de nación dentro del estado. Por el escritor, el debate estatutario ha sido la prueba más clara de este hecho: el Estatuto del 79 se ha agotado y ha sido imposible conseguir un nuevo Estatuto que estuviera a la altura de la situación. De Jòdar alertó que si Cataluña va retrocediendo, acabará con un Estatuto que será una carta otorgada concedida por el estado: migajas.
Un alcalde independentista
El alcaldable de la CUP, Xavier Safont-Elige, justificó el acto de ayer defendiendo que la candidatura que encabeza cruz que hay que poner sobre la mesa un debate sobre el catalanismo y calificó el catalanismo institucional de CiU y ERC de haber flaqueado y no haber sabido mostrar una imagen sólida y contundente en cuestiones trascendentales para el país.
A pesar de admitir que de momento sólo aspiran a conseguir representación al consistorio, Safont-Elige defendió la necesidad que el independentismo lidere los principales ayuntamientos del país: antes de las últimas elecciones autonómicas se cuestionó si Cataluña estaba preparada para tener un presidente xarnego. Se ha demostrado que en este tema no tenemos masas manías, ahora quizás nos tenemos que preguntar si estamos preparados porque ciudades como Mataró, Sabadell, Terrassa, Badalona o Cornellà tengan un alcalde independentista.