Carregant...
Fotografías antiguas al Archivo de Can palacete. Foto: R.Gallofré

Vern Bueno Casas

La memoria oral de los abuelos llega donde no lo hacen ni libros ni documentos

El Archivo de Mataró reúne gente mayor en proyecciones fotográficas porque lo ayuden a completar la información que los carece en estas imágenes históricas

Un golpe al mes, un grupo de abuelos y abuelas de Mataró se reúnen al Archivo de la ciudad, al edificio de Can Palacete. Los han llamado los archiveros porque los den un golpe de mano con toda aquellos datos que no encuentran a libros y documentos. En sesiones de dos horas, los proyectan fotografías del fondo documental de los años 40 y 50 y los piden qué los evoca cada imagen. La memoria oral que la gente mayor los puede aportar como testigos directos de los hechos es una información muy preciada, que los archiveros acaban incorporando a sus documentos.

"Muchas fotografías que tenemos no se explican por sí mismas, muy pocas nos llegaron con información anotada", explica el director del Archivo Comarcal

"Muchas fotografías que tenemos no se explican por sí mismas, muy pocas nos llegaron con información anotada sobre el año, el lugar o los protagonistas que salen" explica Alexis Serrano, el director del Archivo Comarcal del Maresme, que junto con el Archivo Municipal y con el Servicio de Igualdad y Ciudadanía impulsan este proyecto. Puerta por título 'Recordamos historias de...' y nace con el objetivo no tan sólo de nutrir el Archivo de más información, sino de conservar la memoria colectiva. A la vez, también se quiere que sea beneficioso para los participantes, puesto que potencia la terapia del ejercicio de la memoria como vía de estimulación cognitiva entre la gente mayor.

Los archiveros eligen las imágenes de cada sesión, en base a aquellas instantáneas de las cuales tienen una descripción más pobre e incompleta. "A veces no identificas los regidores que acompañan al alcalde en una foto de los años 50, pero alguien de ellos sabe decirte quién es", explica Serrano. En otras ocasiones, alguno de los participantes sabe identificar que aquella tienda con el letrero ilegible era, por ejemplo, un establecimiento de legumbres y recuerda sus propietarios. O reconocen el lugar desde donde está tomada la imagen, o incluso la pueden datar. "Su tarea tiene mucho valor porque nos permite enriquecer las descripciones de muchas fotografías", apunta el director del Archivo. Además, los promotores de la iniciativa confían que también sea positiva para los participantes. "Los forzamos un poco a trabajar la memoria, y las sesiones pueden ser un buen divertiment", destaca Serrano.

Próximas sesiones

Las sesiones, que empezaron el pasado 3 de abril a la sala de actas de Can Palacete, se realizan el primer lunes laborable de cada mes de 10 a 12 h de la mañana. Las próximas sesiones son el 8 de mayo, el 12 de junio y el 3 de julio.

Etiquetas: