La señera que preside la Plaza de Santa Anna vuelve a ondear desde el pasado viernes a su lugar. La bandera y el màstil se tuvieron que retirar el pasado mes de diciembre después de la topada de un camión. Como consecuencia de este incidente, la estructura se ha tenido que reparar. La nueva instalación consta de una defensa más alta para garantizar más la protección del màstil.