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V. B.

Lluís Bassat trae los artistas de su generación a Can Palacete

La sala se llena en la inauguración de la muestra “Figuras de los años 70”, con obras de Arranz Bravo, Artigau, Bartolozzi, Villano, Sala y Sierra de Rivera

El publicista y coleccionista de arte Lluís Bassat nació el 6 de octubre de 1941, justo tres diez antes de que el artista Eduard Arranz Bravo lo hizo justo tres diez después. Este destacado pintor barcelonés comparte generación con Bassat, al igual que los cinco artistas restantes que forman la exposición "Figuras de los años 70", inaugurada el pasado viernes a Can Palacete. La muestra, la segunda que acoge Mataró formada por obras de la colección de arte del publicista, cuenta con piezas de Francesc Artigau, Rafael Bartolozzi, Gerard Sala, Xavier Serra de Rivera y Miquel Villano, además del propio Arranz Bravo. Todos ellos pintores nacidos a la década de los 40 y que durante los años 70, en plena juventud, experimentaron con la plasmación de la figura humana, tal y cómo recoge la exposición. "Esta generación que veis aquí es la mía", dijo Bassat durante la inauguración. El coleccionista reiteró, como acostumbra a hacer cuando habla del Museo que quiere abrir en la ciudad, que los artistas catalanes contemporáneos son "tan bonos como los nordamericans, los ingleses o los japoneses", y puso como ejemplo los artistas presentes a la muestra. "Yo vi como Arranz Bravo vendía más de 100 cuadros en Nueva York en pocas horas", recordó Bassat.

La exposición cuenta con una treintena de piezas, la mayoría de gran formato, que ponen de manifiesto las diferentes corrientes que influenciaron estos artistas. Núria Poch, directora del futuro museo y comisaria de la muestra, englobó todos estos creadores en la "nueva figuración", inspirada fuertemente en Francis Bacon. "Pero mientras en unos artistas se nota la influencia del pop arte, en otros queda más clara la del informalismo o el surrealismo", apuntó. La mayoría de nombres presentes a "Figuras de los años 70" trabajaban para la galería Adrià de Barcelona, que el propio Bassat adquirió en gran parte a mediados de los 70 y que aconteció el germen de su extensa colección de arte.

Durante el acto, que llenó Can Palacete, también tomó la palabra el alcalde, Joan Antoni Baron, para desear que esta fuera "la última exposición" con obras de la colección Bassat que se tenga que hacer a Can Palacete. Baron confió que el año que viene, por estas fechas, la Nave Gaudí ya esté habilitada como sede temporal para este proyecto. El año pasado se pudo ver la primera exposición de este tipo, enmarcada dentro del convenio entre el Ayuntamiento y la Fundación Bassat, dedicada entonces a Ràfols Casamada y Maria Girona. Y el presidente del IMAC, Sergi Penedès, destacó que la exposición fuera, junto con acontecimientos como el Cruce de Culturas o el festival Shakespeare, un elemento más para atraer visitantes a la ciudad en época de Santas.