Carregant...
Varios hipogeos en el centro de Mataró

Vern Bueno Casas

Las misteriosas grutas subterráneas en Mataró: qué son los hipogeos y cuál es su origen

Un viaje al subsuelo del Centro de la capital del Maresme para descubrir las galerías ocultas que explican siglos de historia

Bajo el Centro de Mataró se extiende un mundo invisible. Galerías estrechas, escaleras que descienden hacia la nada, cámaras excavadas en el sauló… Espacios que no aparecen en los mapas pero que, de vez en cuando, reaparecen cuando una obra los deja al descubierto. El último ejemplo es el túnel localizado en octubre de 2023 en la calle Sant Josep. Uno más de una larga lista que confirma una realidad sorprendente: Mataró es la ciudad con más hipogeos documentados de Cataluña.

Estos espacios, a menudo llamados también grutas o fresqueras, forman parte de un patrimonio subterráneo tan desconocido como fascinante, que explica otra cara de la historia urbana de la ciudad.

Un patrimonio bajo los pies

Los hipogeos son construcciones subterráneas excavadas entre los siglos XVI y XVIII. Presentan una estructura muy definida: una entrada con escalones, un pasillo estrecho y una cámara final. En muchos casos, esta cámara se sitúa bajo espacios que hoy son calles o plazas.

Durante años, en Mataró se conocían poco más de una sesentena. Pero el trabajo de investigación del mataronense Josep Antoni Cortés, autor del libro Mataró sota terra, permitió duplicar esta cifra hasta llegar a los 133 hipogeos identificados. Su investigación, basada en archivos, testimonios y visitas a casas particulares, ha sido clave para entender el alcance real del fenómeno.

Josep Antoni Cortès, con su libro. Foto: R. Gallofré

Fresqueras, leyendas y usos ocultos

La finalidad original de los hipogeos ha sido motivo de debate durante décadas. La ausencia de documentos que expliquen cuándo y por qué se construyeron ha alimentado todo tipo de teorías: túneles secretos, espacios de rituales, escondites o pasadizos entre edificios.

Sin embargo, la hipótesis más sólida es también la más sencilla: eran fresqueras, espacios destinados a conservar alimentos antes de la llegada de la refrigeración moderna. Las condiciones de temperatura y humedad del subsuelo los hacían ideales para guardar carne, vino o productos perecederos. Con el tiempo, algunos de estos espacios se reutilizaron como almacenes o refugios ocasionales.

Las leyendas, sin embargo, persisten. Especialmente la de una supuesta gran sala bajo la Plaça Gran, una cavidad de grandes dimensiones de la que existen testimonios orales pero ninguna confirmación definitiva. Según las investigaciones recogidas por Cortés, es posible que exista, pero probablemente no se ha buscado en el lugar correcto, ya que los relatos sitúan los accesos en puntos distintos de los que se han explorado hasta ahora.

Acceso a un hipogeo

¿Por qué Mataró acumula tantos?

La respuesta hay que buscarla en el modelo de ciudad. Durante siglos, Mataró creció a partir de las llamadas casas de cos, un tipo de vivienda unifamiliar, estrecha y alargada, muy característica del paisaje urbano local. Construidas sobre todo entre los siglos XVII y XX, muchas de estas casas incorporaban un hipogeo en el subsuelo.

Esta combinación de arquitectura y necesidad doméstica explica la gran concentración de hipogeos en el núcleo antiguo. La exposición “Arriba y abajo. Las casas de cos y los hipogeos”, presentada en 2015 en Can Palauet, ya demostraba con mapas y estudios que Mataró encabeza el ranking catalán de estos espacios.

Luz al final de la oscuridad

El subsuelo que no deja de hablar

Cada nueva obra en el Centro es una ventana al pasado. En octubre de 2023, los trabajos de reforma de la calle Sant Josep hicieron aparecer un hipogeo desconocido hasta entonces, datado en el siglo XVIII, con las escaleras y parte de la galería en muy buen estado de conservación. Formaba parte de una casa derribada cuando se ensanchó la calle y había quedado parcialmente cortado por un colector moderno.

No es un hecho aislado. En esta misma zona ya se han documentado restos romanos, muros medievales, cimientos de antiguas casas y otros hipogeos, confirmando que el subsuelo de Mataró es un auténtico archivo histórico.

Hallazgo de un hipogeo en la calle Sant Josep

De fresqueras a refugios

Con el paso del tiempo, algunos de estos espacios cambiaron de uso. Durante la Guerra Civil, sótanos y galerías se convirtieron en refugios improvisados para protegerse de los bombardeos. Incluso se proyectó una red de refugios públicos para decenas de miles de personas, aunque no llegó a ejecutarse.

Aún hoy se conservan algunos, como el refugio de la calle Sant Benet, con bóvedas catalanas, considerado uno de los más destacados de la ciudad.

Un misterio que sigue abierto

A pesar de los estudios y los inventarios, el mapa subterráneo de Mataró aún está incompleto. Cada nuevo descubrimiento recuerda que bajo las calles hay una ciudad paralela, hecha de pasillos silenciosos y cámaras oscuras que explican cómo vivían los mataronenses de hace siglos.

Les notícies més importants de Mataró i Maresme, al teu WhatsApp

  • Rep les notícies destacades al teu mòbil i no et perdis cap novetat!
  • Entra en aquest enllaçfes clic a seguir i activa la campaneta