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Key Donadeu

Vern Bueno Casas

Muere a los 80 años el mataroní 'Key' Donadeu, fundador y DJ de la mítica discoteca Experience

Donadeu dejó una enorme impronta como pinchadiscos pionero en la ciudad, en especial en la discoteca entre Mataró y Llavaneres, por donde pasaron nombres de la talla de Julio Iglesias, Joan Manuel Serrat o Lola Flores

El pasado domingo 16 de marzo, a los 80 años, falleció el mataronense Miquel Donadeu, conocido como "Key", fundador y DJ de la mítica discoteca Experience, que marcó una época durante las décadas de los 70 y 80 en la ciudad y el país, siendo uno de los locales nocturnos pioneros y de referencia, incluso a nivel internacional. Donadeu también fue uno de los promotores, anteriormente, del Club Tortuga, emblema del ocio juvenil de la capital del Maresme durante los años 60, dejando una enorme huella en la cultura y la música para varias generaciones.

Los inicios en el Club Tortuga

Key Donadeu creció en Mataró en el seno de una familia de comerciantes. Sus padres regentaban una charcutería en el mercado de la plaza de Cuba, donde él mismo trabajó como dependiente durante un tiempo. A pesar de este inicio vinculado al negocio familiar, su verdadera pasión era la música y el entretenimiento. A finales de los años 60, junto con un grupo de amigos, fundó el Club Tortuga, un espacio pensado para la juventud de Mataró en una época en la que las opciones de ocio eran escasas.

El Club Tortuga se llamaba así porque los jóvenes, aburridos en una época gris como los primeros años 60, comenzaron organizando actividades extravagantes como carreras de tortugas. Posteriormente, promovieron bailes en espacios emblemáticos de la ciudad, como el Casino de Mataró y, de forma más estable, en el Teatro Tívoli de la calle Bonaire. En una de estas sesiones, uno de los grupos musicales programados falló, y Key y quien acabaría siendo su socio, Rafa González, tal como recuerda este último, improvisaron una sesión de discos, dando origen a su trayectoria como DJs. "Construimos una cabina rudimentaria y, en poco tiempo, pasamos a ser los encargados de la ambientación musical del club, que atraía a gran parte de la juventud de la ciudad", explica González.

Experience: una revolución en la noche catalana

La experiencia del Club Tortuga en el Tívoli, todo un éxito, los impulsó a llevar a cabo un proyecto mucho más ambicioso. Con la intención de crear un espacio aún más grande e innovador, Key y sus socios, Toni Serra, Josep Vila, Josep Maria Diego y el propio Rafa González, pusieron en marcha un proyecto que revolucionaría la noche catalana: Experience. Con una inversión inicial de 500.000 pesetas por socio y el apoyo económico de Joan Valls, suegro de González y uno de los grandes promotores inmobiliarios de la época, levantaron una macrodiscoteca en la carretera Nacional II, en unos terrenos entre Mataró y Sant Andreu de Llavaneres.

discoteca experience

Experience abrió sus puertas el 5 de abril de 1974 y, desde el primer momento, se convirtió en un referente. Su estética vanguardista, con formas retorcidas y una decoración futurista, la hacía inconfundible. Además, fue pionera en el concepto de macrodiscoteca en Cataluña. "Acogía hasta 1.600 personas en sus mejores noches, bastante por encima de su aforo máximo oficialmente permitido", explica González. Su ubicación estratégica, junto a la Riera de Mata y la carretera Nacional II, facilitaba el acceso a los numerosos asistentes que llenaban la sala cada fin de semana.[banner-AMP_5]

De Serrat a Suzi Quatro

El éxito de Experience también se debió a su apuesta por la música de calidad y las actuaciones en directo. Por su cabina y escenario pasaron artistas de renombre como Julio Iglesias, Joan Manuel Serrat, Raphael, Lola Flores, Mocedades, Suzi Quatro, Titanic o Marmalade. Los viernes y sábados por la noche, además de sesiones musicales, también se programaban espectáculos de cómicos como Arévalo y otros shows más subidos de tono, coincidiendo con el 'destape' y la Transición.[banner-AMP_6]

Musicalmente, Experience fue, a través de DJs como Key o González, testigo de la evolución de las tendencias: desde el "sonido Filadelfia" hasta el rock clásico de Rod Stewart o los Rolling Stones, pasando por el funk de Kool & The Gang, el pop de ABBA y, en la década de los 80, la movida new wave y techno pop. Su presencia constante en la cabina de DJ hizo de Key un rostro muy conocido y querido en todo el territorio.[banner-AMP_7]

Key Donadeu en una sesión reciente

El declive y el adiós del local

A pesar de su gran éxito, a mediados de los años 80 el ambiente nocturno comenzó a cambiar, sufriendo una cierta degradación, "fruto del cambio de hábitos de la juventud y también de la irrupción de la droga en el mundo de la noche", recuerda González. Ante esta realidad, los propietarios, que también habían tenido ciertas desavenencias sobre el modelo de negocio, optaron por trasladar la actividad a un nuevo local, el Grammy, en la calle Major de Cerdanyola. Durante algunos años, ambas discotecas convivieron, pero en 1989 Experience acabó cerrando. Finalmente, en 2001, el edificio fue derribado y, actualmente, el solar, calificado como terreno agrícola, sigue vacío. El Grammy, por su parte, se mantuvo en activo hasta 1995, y Key continuó en el mundo de la noche pinchando música en locales como La Bombonera, en la calle Pizarro, y Popotitos, en el Puerto de Mataró.[banner-AMP_8]

La Rotonda de Experience

El impacto de Experience en la cultura nocturna de la comarca fue tan significativo que, años después de su cierre, se han organizado diversas fiestas homenaje para recordar aquellos tiempos. Por ejemplo, el 15 de mayo de 2022, se celebró una fiesta homenaje a la discoteca Experience (1974-1986) en Mataró, que reunió a antiguos clientes y amantes de la música de aquella época. Aún hoy, hay quienes conservan discos promocionales que se regalaron durante la inauguración, así como recuerdos materiales del local. Internet está lleno de foros donde los antiguos clientes recuerdan sus vivencias e intercambian recuerdos.[banner-AMP_9]

De hecho, el peso histórico de este icónico local fue tan grande que, aún hoy, todo el mundo conoce su ubicación en la N-II como la "rotonda de Experience", aunque su nombre oficial es Elisabet Cristina de Brunswick.