El Gobierno de la Generalitat de Cataluña abrirá la próxima semana una nueva convocatoria de ayudas al alquiler para personas de entre 36 y 64 años, una medida que tendrá un impacto directo en el Maresme, una de las comarcas incluidas dentro del ámbito metropolitano de Barcelona y especialmente tensionada por el precio de la vivienda. Con el nuevo tope de alquiler subvencionable de hasta 1.000 euros mensuales por vivienda —y hasta 1.100 euros en casos de familias vulnerables—, la convocatoria busca adaptarse a la realidad de municipios donde los precios han superado los límites de las ayudas anteriores.
Las solicitudes se podrán presentar hasta el 30 de abril de 2026, según los criterios y el presupuesto pactados con los Comunes. Una de las principales novedades es el incremento del tope de ingresos para acceder a ella, que se eleva hasta los 36.279,32 euros anuales. Además, el presupuesto crece en 106 millones de euros respecto a la anterior convocatoria, con el objetivo de llegar a unas 40.000 unidades familiares.
Estas subvenciones están pensadas para personas que, sin encontrarse en riesgo inminente de exclusión residencial, necesitan apoyo para poder mantener su vivienda habitual. En este sentido, el Gobierno las define como una herramienta para prevenir situaciones de vulnerabilidad y garantizar la continuidad residencial.
En cuanto al importe, las ayudas oscilarán entre un mínimo de 50 euros mensuales —más del doble que en la anterior convocatoria— y un máximo de 200 euros, en función de los ingresos y del esfuerzo económico que supone el pago del alquiler para cada solicitante.
En el ámbito metropolitano de Barcelona, donde se incluye el Maresme, también se han ampliado los límites del alquiler subvencionable: hasta 1.000 euros mensuales por vivienda (antes 900) y 450 euros por habitación. Para familias numerosas, monoparentales o con personas con discapacidad, el límite se eleva hasta los 1.100 euros mensuales.