Unos vecinos de Mataró han denunciado que un camión de recogida de basura se llevó por adelantado hasta 10 metros de muro de una vivienda. Los hechos tuvieron lugar la medianoche de viernes a sábado cuando, en el transcurso de unas maniobras de vaciado de los contenedores selectivos, el brazo del camión de residuos impactó de pleno contra el muro de la casa, situada a la esquina del paseo Carles Padrós y el Paseo del Desvío. La decena de metros de muro cayó de pleno dentro del patio de la vivienda. Sus residentes lamentan que a cuatro días más tarde nadie del Ayuntamiento se ha hecho cargo y que se sienten desprotegidos.
"Estábamos en casa viendo la tele casi a media noche cuando de repente sentimos un terrabastall enorme", explica Montserrat Gorriz, propietaria de la casa junto con su marido, los dos de más de 70 años. Cuando sacaron la cabeza se encontraron un panorama dantesc: los cerca de 10 metros de longitud de muro, de unos dos metros de altura, que separa su patio de la calle Carles Padrós del todo demolido, con todo el escombro por tierra. "El camión giró la grúa hacia el lado equivocado y derrocó toda la pared, parecía que nos hubieran lanzado una bomba", lamenta Gorriz.
Más allá de todo el escombro acumulado al patio y de los daños en la pequeña piscina y los dos árboles que tenían, el principal problema es que la casa, sin el muro, ha quedado totalmente desprotegida del exterior. Ayudados por su hijo, el matrimonio residente ha colocado una lona para intentar taparlo de la calle Carles Padrós, pero desde el pasado viernes se sienten inseguros. "La Policía Local nos dijo que antes, con el muro todavía de pie, también era fácil saltarlo entrar a robar, pero hombre, no es el mismo que ahora", dice indignada la vecina.
El matrimonio esperaba que este martes por la mañana, un golpe acabado el largo fin de semana festivo, personal de Mantenimiento del consistorio o de la empresa que gestiona el servicio municipal de recogida de residuos se personara en su domicilio para buscar una solución. "Pero por aquí no ha venido nadie", constata Gorriz. Y tampoco parece que haya nadie dispuesto a ayudar mucho. "Hemos ido a la policía, a los bomberos y en el Ayuntamiento y todo el mundo se pasa la pelota, al consistorio nos han dicho que nos buscamos un abogado y un procurador, como si la culpa de todo esto fuera nuestra", lamenta la afectada. "Entre el espant que todavía nos dura y que nadie parece querer ayudarnos, se nos cae el alma a los pies", añade.