Seis puntos de seis posibles. El comienzo de temporada del Club Hoquei Mataró en la OK Lliga no podría ser mejor. El equipo de la capital del Maresme ha pasado de renunciar a la categoría a protagonizar un magnífico inicio en la máxima división del hockey sobre patines estatal. Los cerca de 20.000 euros que recaudaron familiares, amigos y personas vinculadas al club para poder inscribirse en la competición parecen, ahora mismo, mejor invertidos que nunca.
El estreno, en la pista del Alpicat, ya daba pistas sobre el carácter competitivo de este equipo. La victoria por 0 a 2 fue sólida y especialmente notable tratándose de un partido fuera de casa. Este sábado, en el pabellón municipal Jaume Parera i León, las mataronenses han vuelto a protagonizar otro gran ejercicio defensivo. Todo esto acaba de empezar y tampoco sería razonable echar las campanas al vuelo, pero el CH Mataró solo ha encajado un gol en dos jornadas. Es, por ahora, el equipo menos goleado de la liga con Vila-sana y Palau, el vigente campeón y el campeón de hace un par de temporadas.
En este segundo partido de liga, además, las de Mataró han demostrado carácter y capacidad de resistencia. El HC Raxoi, conjunto de Santiago de Compostela, planteó bien el partido y se adelantó a 18 segundos del descanso. Un gol psicológico, obra de Daira Carrera, que casi no inmutó al equipo de casa. El CH Mataró, convencido de sus fortalezas, siguió jugando con determinación en la segunda mitad.
Joana Pont hizo el empate a uno cuando todavía quedaban dieciséis minutos de partido. Las defensas de los dos equipos dificultaron las cosas a los ataques respectivos, pero el equipo local no quería conformarse con el empate. De todas maneras, este, precisamente, parecía el guion escrito: un punto para cada equipo. Pero Joana Pont tenía otros planes. Ya había empatado de penalti y ahora, a 51 segundos del final, la misma jugadora haría, de falta directa, el gol del triunfo local. Seis puntos de seis posibles.