"Nos vamos agradecidos con el club. Cuando llegamos éramos un grupo de amigas y hemos acabado jugando en Tercera Federación". Dani Molina, el entrenador que ha conseguido dos ascensos en cuatro temporadas, se va del club: "He recibido una oferta muy buena. Me hacen un plan de carrera profesional y soy muy consciente de que esto no lo puedo tener aquí". Según ha podido saber Capgròs, la propuesta que ha aceptado Molina es la del Seagull de Badalona, equipo también de la Tercera RFEF.
Sea como sea, la secuencia de los hechos, según explica el propio entrenador, fue la siguiente: el jueves 14 de mayo recibe la oferta. Durante los siguientes días, incluido aquel fin de semana, la comparte y medita con su staff. El lunes deciden aceptar la propuesta y al día siguiente, martes 19 de mayo, lo comunican al Mataró en una reunión de Molina con el presidente y vicepresidente de la entidad amarillo y negra: "Fue un encuentro corto y les cogió por sorpresa". Tanto es así que el club reaccionó con un comunicado donde decía: "Es importante remarcar que la comunicación del exentrenador y de su equipo se produjo, a pesar de ser conscientes, con un margen de actuación muy limitado. Ni el Sr. Molina ni ningún otro miembro de su equipo han hecho ningún gesto para tratar de reducir el impacto de su acción ni para ayudar a mantener el equipo".
El Mataró, sin jugadoras
Molina comunicó la decisión de irse del club al día siguiente de aceptar la oferta del Seagull, pero el Mataró también se queja de otra cuestión: una docena de jugadoras se irán con el entrenador al club de Badalona. El Mataró alega que "mantienen una relación contractual con el club hasta el año 2028". Molina lo matiza: "La palabra contrato no existe. Tienen una ficha federativa, que no es lo mismo. No tienen ningún contrato firmado. Esto es un amateur".
El club renuncia a la categoría
El club de la capital del Maresme, en el mismo comunicado donde pide auxilio al Ayuntamiento y a la Federació Catalana de Futbol, explica que renuncia a la categoría: "La situación generada por el equipo técnico y casi la totalidad de las jugadoras ha hecho inviable mantener un proyecto competitivo en la Tercera RFEF. En consecuencia, y con profundo pesar, nos hemos visto obligados a renunciar a la categoría".
El CE Mataró, sin estructura para parar el golpe, carga el muerto a Molina, las jugadoras y el Seagull: "Un club y unas personas, sin ningún miramiento, han destruido el trabajo de más de diez años de una institución".
De la misma manera, la entidad del Maresme insiste en señalar lo que considera un mal comportamiento de las jugadoras: "Más de la mitad de las jugadoras enviaron un mismo mensaje, idéntico, en el que solicitaban la baja del club y la correspondiente carta de libertad. Lamentamos que ninguna de ellas haya comunicado esta decisión de manera directa y personal al club, limitándose a hacerlo de forma fría e impersonal". Y añade: "Así pues, y a la vista de cómo se han desarrollado los acontecimientos, consideramos que todo ello responde a una acción coordinada".
Dani Molina, en declaraciones a Capgròs, ha salido en defensa de las futbolistas: "Es más fácil pensar que una persona condiciona a varias jugadoras que no ver que estas jugadoras, que han estado allí y lo han vivido todo en primera persona, tienen la facultad de pensar por sí mismas. Insinuar que yo decido por ellas es tratarlas con condescendencia, como si ellas no fueran capaces de valorar las cosas y tomar decisiones. Evidentemente, son lo suficientemente maduras para hacerlo y todas tienen sus motivos para no quedarse en el Mataró".