El Mataró desaprovechó una gran ocasión para dejar la final sentenciada. Los amarillo-y-negros cayeron injustamente en Benidorm por 2-1 y ahora tendrán que remontar al retorno de aquí a dos semanas. Un 1-0 sería suficiente.
La primera parte estuvo controlada en todo momento por los mataronins, que no pasó problemas para defender su portería y tuvo muy buenas ocasiones para abrir el marcador. El Benidorm, por su parte, se limitó a enviar pelotas colgadas al área que no suponían ningún peligro por la defensa amarillo-y-negra.
A los ocho minutos llegó la primera gran ocasión mataronina, en un remate desde dentro del área de Molina que salió rozando el palo. Al cuarto temprano, fue Oscar quién remató de ningún ajustado al palo, pero el portero Carlos envió a córner. La mejor ocasión de la primera mitad llegó al minuto 36, de nuevo protagonizada por Oscar, que se quedó solo ante Carlos, pero cruzó demasiado la pelota. Los alicantinos respondieron según antes del descanso con un chut de Ordóñez que salió por encima del larguero.
Al túnel de vestuarios, Angel prometió que la primera que tuviera iría dentro. Y así fue. A los cinco minutos de la reanudación, recogió un pase de Fernando y batió Carlos con el exterior de la pierna derecha. Pero en el segundo tiempo, el Benidorm fue un equipo muy diferente, con mucha más intensidad en ataque. El empate llegó muy pronto, en un muy rigurós penalti sobre Manu Arias, que transformó Domingo. Angel tuvo una nueva oportunidad, pero en esta ocasión, envió la pelota a la red exterior. El empujón alicantino dio sus frutos al 78', cuando Borrero hizo, de ninguno, el 2-1. El Mataró no se hundió y tuvo el empate en un penalti que Fernando falló. El refús del portero no lo pudo aprovechar Molina para hacer el empate, cuando lo tenía todo a favor. Los últimos minutos fueron de ida y retorno, pero el marcador ya no se movió.
El técnico mataroní, Jaume Creixell, comentó al final que "nos queda cara de tontos porque lo hemos tenido en nuestras manos. Pienso, pero, que la eliminatoria está al 60% a favor nuestra". El presindent, Paco Gonzalo, aseguró que "podíamos haber sentenciado la final. Ahora tendremos que sufrir, pero creo que tenemos equipo para ganar". Uno de los protagonistas, el delantero Angel, comentó que "es una pena que no hayamos sentenciado aquí porque hemos tenido ocasiones para hacerlo. Me encontraba muy bien, a pesar de que he acabado substituit porque estaba muy cansado".
La primera parte estuvo controlada en todo momento por los mataronins, que no pasó problemas para defender su portería y tuvo muy buenas ocasiones para abrir el marcador. El Benidorm, por su parte, se limitó a enviar pelotas colgadas al área que no suponían ningún peligro por la defensa amarillo-y-negra.
A los ocho minutos llegó la primera gran ocasión mataronina, en un remate desde dentro del área de Molina que salió rozando el palo. Al cuarto temprano, fue Oscar quién remató de ningún ajustado al palo, pero el portero Carlos envió a córner. La mejor ocasión de la primera mitad llegó al minuto 36, de nuevo protagonizada por Oscar, que se quedó solo ante Carlos, pero cruzó demasiado la pelota. Los alicantinos respondieron según antes del descanso con un chut de Ordóñez que salió por encima del larguero.
Al túnel de vestuarios, Angel prometió que la primera que tuviera iría dentro. Y así fue. A los cinco minutos de la reanudación, recogió un pase de Fernando y batió Carlos con el exterior de la pierna derecha. Pero en el segundo tiempo, el Benidorm fue un equipo muy diferente, con mucha más intensidad en ataque. El empate llegó muy pronto, en un muy rigurós penalti sobre Manu Arias, que transformó Domingo. Angel tuvo una nueva oportunidad, pero en esta ocasión, envió la pelota a la red exterior. El empujón alicantino dio sus frutos al 78', cuando Borrero hizo, de ninguno, el 2-1. El Mataró no se hundió y tuvo el empate en un penalti que Fernando falló. El refús del portero no lo pudo aprovechar Molina para hacer el empate, cuando lo tenía todo a favor. Los últimos minutos fueron de ida y retorno, pero el marcador ya no se movió.
El técnico mataroní, Jaume Creixell, comentó al final que "nos queda cara de tontos porque lo hemos tenido en nuestras manos. Pienso, pero, que la eliminatoria está al 60% a favor nuestra". El presindent, Paco Gonzalo, aseguró que "podíamos haber sentenciado la final. Ahora tendremos que sufrir, pero creo que tenemos equipo para ganar". Uno de los protagonistas, el delantero Angel, comentó que "es una pena que no hayamos sentenciado aquí porque hemos tenido ocasiones para hacerlo. Me encontraba muy bien, a pesar de que he acabado substituit porque estaba muy cansado".