Lamine Yamal durant el partit.
Lamine Yamal durant el partit.

Redacción

El Gamper de Lamine Yamal

El futbolista mataronense del Barça, gran protagonista en el triunfo del conjunto azulgrana ante el Tottenham (4-2)

Quedaban poco más de diez minutos para acabar el partido. El Barça perdía en Montjuic contra el Tottenham (1-2) y no encontraba la manera de superar los obstáculos que planteaba el conjunto inglés. El equipo de Londres llevaba más de una hora siendo claramente superior al Barça. Parecía que el Gamper, si nadie lo podía evitar, volaría hacia el Reino Unido. Pero apareció la persona que lo evitó. Concretamente, el chico. Un chico de Mataró que acaba de cunplir 16 años, que creció en la ciudad y que jugó unos meses en el Rocafonda. Lamine Yamal pisó el césped del estadio olímpico para cambiarlo todo. Era el minuto 80, pero tuvo suficiente para liderar la remontada del Barça.

En su primera acción, Lamine Yamal regaló un magnífico desmarque: palmo a palmo, primero aguantando la línea con el defensa para no caer en fuera de juego, hasta que Koundé leyó sus intenciones y lo buscó al espacio. Entonces esprintó cómo una gacela para entrar dentro del área y, con un delicioso toque de exterior, conectar con Ferran. Era el empate a dos.

Lamine Yamal siguió haciendo diabluras con sus fintas y provocó una falta al límite del área. Unos minutos después, dibujó la jugada icónica del partido: sin tocar la pelota y simplemente engañando a Reguilón con el cuerpo, lo dejó atrás con otra finta soberbia. Giró, juntó a dos rivales y encontró una puerta abierta para combinar con Ferran, que esperaba la pelota en la zona del interior. Este asistió a Ansu. Fue la jugada del 3 a 2. El joven talento de Mataró también gestó el cuarto del Barça, driblando con mucha facilidad a un Reguilón que en aquel momento ya estaba literalmente roto. Fermín y Abde hicieron el resto.

Muchos se acordaron enseguida del Gamper de Messi, en el cual el astro argentino se presentó en sociedad ante la Juventus un día de verano del año 2005. Las comparaciones son odiosas y las carga el diablo. Es casi imposible que Lamine Yamal llegue nunca a ser un jugador de la categoría de Messi, pero es muy probable que pueda hacer carrera como futbolista profesional. Solo tiene 16 años y ya ha demostrado que puede ser decisivo en un equipo cómo el Barça.

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