La Sirena Mataró sobrevive. El equipo de Florin Bonca supo resistir ante el UVSE de Hungría, favorito a los cuartos de final de la euroliga, y las mataronines tienen opciones intactas de pasar a su primera final a cuatro en una máxima competición europea. El conjunto de la capital del Maresme sacó todo el genio que tenía dentro en un último periodo donde todo era caja o faja: después de un parcial llevar en el último cuarto, las mataronines perdían de cinco goles. Pero el equipo demostró que no para de crecer y ajustó el partido para dejarlo todo abierto de cara al retorno el día 11 en Mataró.
El partido empezó con Meseguer anotando el primer gol. Las locales empataban pero la Sirena seguía liderando el marcador con otra diana. Antes de acabar el primer periodo, tres goles seguidos de las húngaras dejaban el partido cuello arriba, a pesar de que Meseguer anotaba a pocos según por el final: 5-3. A la reanudación, Laura López acercó las mataronines, pero un UVSE superior clavó tres goles para ampliar la distancia.
A la reanudación parecía que el partido acabaría visto por sentencia. El 8-4 no tenía reacción y las mataronines veían como veinte segundos por el final del cuarto, llegaba el noveno gol local. Había que reaccionar o la eliminatoria acababa allá. Todavía se complicaban más las cosas al último periodo con el 10-4 al poco de empezar. Pero aquí hubo una reacción de campeón. Gibson en superioridad y Dance acto seguido hacían el 10-6. En un contracop, Bonamusa anotaba el séptimo de las mataronines y todavía con poco menos de dos minutos para jugar, la misma mataronina hacía el octavo. A pocos según para acabar, el 10-9 era una realidad en una jugada de superioridad y dejaba a las húngaras con el miedo al cuerpo. Tendrán que venir a Mataró a jugarse el paso a la final.