El mataroní Toni Noé tiene 70 años. Y en puerta 30 corriente. Empezó haciendo fútbol, pero una lesión lo apartó de los terrenos de juego. "Qué lástima que no hubiera sabido antes el que era hacer triatlón", explica este veterano que empezó a hacer montañismo como sustitutivo del fútbol. Una lesión al talón le permitió conocer el mundo de la piscina, y así fue sumando experiencia en varias disciplinas hasta que conoció el mundo del triatlón. "Un amigo me dijo de hacer una triatlón, aquella semana compré una bicicleta y con 45 años hice mi primera triatlón", relata. No fue muy exigente por alguien que ha hecho más de 30 veces la Matagalls de Montserrat y está acostumbrado a las distancias largas.
"El más novedós por mí era la bici, pero cómo que de pequeño cruzaba Mataró con la bicicleta no tuve muchos problemas", recuerda. Esta disciplina lo atrapó hasta ahora: "Va muy bien por el cuerpo, para evitar lesiones; mis amigos que corren no conozco a ningún que estén bien; que sí la rodilla, la espalda, tendinitis... Yo he aguantado muy bien hasta ahora". Este veterano triatleta hizo una Ultra Trail al 2015: 22 horas compitiendo con 68 años. "Si haz caso de los médicos no correría de hace tiempos", dice riendo. Y ya ha dicho que volverá. Noé es un mito de las triatlones, estimado por todas partes donde ha competido. Un buen ejemplo es Zarautz: "Allá me trucan cada año si no me he apuntado porque vaya, lo viven mucho".
A pesar de su edad, tiene un plan de entrenamiento exigente: "A las cinco de la tarde cojo la bicicleta de montaña y haya 45km; al día siguiente voy a correr unas dos horas por la montaña; Y natación intento hacer 2.500 metros tres golpes a la semana". Y así está: fuerte como un roble.