El festival Mar d’Estiu baja el telón de su segunda edición en Santa Susanna. Con el concierto de clausura a cargo de Rosario y su inagotable energía, el evento pone fin a casi tres semanas de actividad musical y se acerca a la cifra de 30.000 espectadores entre el público del escenario principal y los visitantes del Garden Village. Esta respuesta del público sitúa el festival como una de las grandes citas culturales y de ocio en la comarca del Maresme durante la temporada estival.
Del 31 de julio al 17 de agosto, el escenario de Mar d'Estiu ha acogido una oferta artística ecléctica, de primer nivel y pensada para conectar con diferentes generaciones. Desde la brillante apertura con la leyenda del rock-blues Zucchero, hasta las noches multitudinarias protagonizadas por voces tan queridas como Joan Dausà, Sopa de Cabra, Els Amics de les Arts, Sergio Dalma, Miguel Ríos o Niña Pastori, el cartel ha demostrado un equilibrio perfecto entre el prestigio y la popularidad. La convivencia de estos grandes maestros con propuestas frescas y contemporáneas como las de Marlena, Leire Martínez o Ginestà ha aportado un valor añadido indiscutible a la programación musical de este año.
Más allá de los conciertos, uno de los grandes pilares del éxito de esta edición ha sido la magnífica acogida del nuevo Garden Village. Reconvertido en un auténtico oasis botánico gracias al diseño de la firma paisajística La Canòpia, el espacio se ha establecido como el punto de encuentro social por excelencia, con un Market que ha ofrecido diversas propuestas y el escenario km0 que ha servido de plataforma para impulsar los nuevos talentos musicales en un formato íntimo y cercano. La propuesta gastronómica liderada por Cal Blay, con el dinamismo de sus paradas (food corners) y el menú degustación en La Terrassa by Cal Blay, ha registrado una excelente respuesta.