Que sea totalmente identificable con el artista que lo diseña. Esta ha sido una de las premisas del turrón de autor de la pastelería Uñó, que este año llega a su 17a edición. Y así se ha conseguido. Este año, Ricard Jordà –en plena actualidad de la ciudad para cumplir justamente hoy jueves, día 1, 50 años desde su primera exposición al Museo de Mataró- ha sido el encargado de hacer el diseño, y ha dejado la suya impregna de manera clara. "Es un turrón muy identificado con la obra, puesto que hay elementos clásicos de Jordà como la manzana del pecado o claves y cerraduras; la presencia de la manzana nos obligó claramente a poner este sabor", ha explicado Claudi Uñó. Por eso, ha usado "pastel de manzana tatin", clásico que trae canela, carmel y nata, y lo ha mezclado con dos tipos de crujiente y canela triturada con almendra. A nivel estético, el turrón es muy fiel a la obra de Jordà y está mucho más elaborado que en otras ediciones.
Jordà ha admitido que el turrón está "plenamente identificado con la obra", y que tiene muchos símbolos típicos de sus trabajos: "La manzana del pecado, las claves y las cerraduras que muestran sorprendidas, como el gusto que tendrá". En este sentido, Jordà se ha tomado el trabajo como "un reto" de los que le "gustan mucho", y se ha mostrado satisfecho con el gusto que tenía el trabajo de la pastelería Uñó. El turrón tiene un peso de unos 600 gramos por unidad y costará 25 euros.
Se podrá empezar a comprar a partir de mañana, puesto que este jueves Claudi Uñó todavía trabajaba para matizar un poco el sabor que según él era un pelo demasiado dulce, a pesar de que los que han asistido a la presentación han salido plenamente convencidos con el sabor actual.
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