Los mayores de 40 años y las mujeres son quienes peor valoran su salud ocular. Así lo refleja el VI Barómetro de Bienestar Ocular de Miranza, presentado en el IMO Grupo Miranza, en Madrid, con motivo del Día Mundial de la Visión (8 de octubre).
El índice se sitúa este año en 4,66 puntos sobre 10 entre los 41 y 64 años y en 4,78 entre los mayores de 65, frente a los 5,76 puntos registrados entre los 26 y 40 años. Por género, las mujeres obtienen una puntuación de 4,80 frente al 5,34 de los hombres. En términos generales, la valoración del bienestar ocular también empeora y se sitúa en 5,07 puntos sobre 10, frente a los 5,23 registrados en 2025, es decir, un 3% menos, lo que supone el registro más bajo desde la puesta en marcha de este estudio.
En Catalunya, los datos se quedan en un 5,05 sobre 10, por debajo de la media nacional y reflejan también una percepción especialmente baja del bienestar ocular.
Ver bien es algo que damos por hecho hasta que empieza a fallar. Leer el móvil, conducir, trabajar delante de una pantalla o simplemente reconocer una cara a distancia son acciones cotidianas que dependen de nuestra salud ocular. Sin embargo, estos datos muestran que la percepción que los españoles tienen sobre su bienestar ocular continúa descendiendo.
Los datos del barómetro de salud ocular
Sabemos que debemos cuidar la vista, pero no siempre lo hacemos
El Barómetro de Bienestar Ocular pone de manifiesto una paradoja: somos conscientes de la importancia de cuidar nuestros ojos, pero no siempre trasladamos esta preocupación a nuestros hábitos.
El 89% de los españoles considera importante cuidar la vista y el 76% cree que se debería hacer una revisión ocular anual. Sin embargo, la frecuencia media de visita al oftalmólogo es de solo 0,67 veces al año.
El cuidado de la visión no debería limitarse a acudir al especialista cuando aparece un problema. Las revisiones periódicas permiten detectar alteraciones y patologías que pueden evolucionar sin producir síntomas evidentes y facilitar un seguimiento adecuado. Sin embargo, aunque más de la mitad de los españoles tiene algún problema de visión, solo el 38% de las personas diagnosticadas está actualmente en tratamiento.
Miranza, especialistas en bienestar ocular
Estrés, sueño y sedentarismo: nuevos factores a tener en cuenta
El estilo de vida también parece tener su reflejo en la percepción que tenemos de nuestra salud ocular. Solo el 45% de los encuestados considera que sus hábitos afectan a su vista, pero los datos del Barómetro muestran diferencias entre aquellos que mantienen hábitos más saludables y los que no.
Casi el 70% de las personas que sufren estrés habitualmente valoran positivamente su estado ocular, frente al 82% de las que no sufren estrés. Con el descanso ocurre algo similar: el 66% de las personas que consideran que no duermen lo suficiente aprueban su estado ocular, frente al 80% de las que sí creen descansar lo necesario.
El sedentarismo también marca diferencias: el 70% de quienes reconocen llevar una vida demasiado sedentaria valoran positivamente su estado ocular, frente al 81% de quienes llevan una vida activa.
Según los especialistas de Miranza, el ritmo de vida actual hace que el estrés, la falta de sueño o determinados medicamentos, como los ansiolíticos, puedan favorecer o agravar las molestias oculares en algunas personas.
Pantallas y visión de cerca: nuevos retos para nuestros ojos
La forma en que vivimos y trabajamos también está cambiando nuestras demandas visuales. El 63% de los españoles utiliza dispositivos con pantalla constantemente y el 51% desarrolla su día a día a menos de un brazo de distancia.
El ojo seco se encuentra entre las manifestaciones oculares más frecuentes y afecta a casi un 30% de la población. El uso continuado de dispositivos digitales aparece, además, entre las actividades que plantean más retos a nuestra visión.
La visión también condiciona otros ámbitos de nuestra vida: el 51% afirma que afecta a su capacidad para conducir y el 43% a su capacidad para trabajar. Además, un 23% reconoce que influye en su capacidad para socializar.
Cuidar la salud ocular es cuidar nuestra calidad de vida
La miopía, el astigmatismo y la presbicia continúan siendo los problemas oculares más diagnosticados, pero patologías como el glaucoma o la degeneración macular asociada a la edad requieren una atención especial por su impacto sobre la visión.
El Barómetro de Miranza deja, en definitiva, un mensaje claro: la salud ocular no debería entrar en nuestra agenda únicamente cuando aparece un problema. Las revisiones periódicas y unos hábitos saludables pueden ser aliados fundamentales para conservar nuestra visión y nuestra autonomía a lo largo de los años.
La prevención adquiere así un papel fundamental. Las revisiones permiten detectar posibles alteraciones y mantener un seguimiento adecuado de la salud ocular, especialmente a medida que cumplimos años. En este contexto, Miranza trabaja en la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de las principales patologías oculares, con el objetivo de contribuir al cuidado de la visión y a la calidad de vida de sus pacientes.