Esta frase tan contundente y demoledora es de Johann Hari. Autor del libro El Valor de la Atención. Johann Hari es un periodista británico que ha escrito para The New York Times, Los Angeles Times, The Guardian, Le Monde, The New Republic y The Nation, entre otros. Fue columnista en The Independent durante nueve años y fue nombrado dos veces Periodista del Año por Amnistía Internacional del Reino Unido (entre otros premios).
Desde hace tiempo me cuestiono sobre la atención y la concentración.
- ¿Qué está pasando con la capacidad de atención/concentración de las personas? ¿Qué nos ocurre con nuestra capacidad de focalización?
- ¿Qué nos pasa cuando estamos con el otro (amigos, hijos, padres/madres, etc.)? ¿Qué tipo de atención ofrecemos?
Etimológicamente, "atención" proviene del latín attentio, que significa acción y efecto de tener en cuenta o de extenderse hacia el que habla. En la 4ª acepción del diccionario de la RAE, el significado de "atender" es "tener en cuenta o en consideración alguna cosa".
Según algunos de los últimos estudios publicados, los adolescentes solo son capaces de concentrarse en una tarea durante sesenta y cinco segundos, mientras que los adultos apenas pueden aguantar tres minutos.

Lograr un estado de concentración para algunas tareas intelectuales es un verdadero esfuerzo para nuestro cerebro, teniendo en cuenta que estamos continuamente activando y desactivando redes neuronales, lo que da lugar a una atención dividida. Porque no es verdad que nuestro cerebro pueda hacer dos cosas a la vez, eso es una falacia derivada del neocapitalismo, que nos incita a producir sin importar el coste que eso pueda ocasionar al ser humano.
Un estudio de Harvard demostró que el 47% del tiempo que estamos despiertos, mientras hacemos una cosa, nuestra mente está en otra. No estamos presentes, no hay capacidad de atención.
La atención es un proceso cognitivo que nos permite seleccionar y centrarnos en un estímulo específico ignorando otros estímulos irrelevantes. Por otro lado, la concentración es la capacidad de mantener la atención en un estímulo durante un período prolongado de tiempo.
Las redes sociales nos "empujan" a un flujo de información continuo, pasando de una cosa a otra sin tiempo para asimilar la información que estamos recibiendo.
La atención y la concentración son procesos cognitivos complejos que implican la interacción de varias áreas del cerebro, incluyendo la corteza prefrontal, el sistema reticular activador ascendente, el tálamo, el hipocampo, el cerebelo y los ganglios basales.
Con Neurofeedback podemos regular las ondas cerebrales de las áreas descritas anteriormente para mejorar nuestra atención y concentración.
Lurdes Reina Martín
- Psicoterapeuta - Especialista en Neurofeedback
- www.lurdesreina.com
- T. 699 52 90 69
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