El modelo Barnahus de atención a niños y adolescentes víctimas de violencia sexual continúa consolidándose en Cataluña, con 3.735 casos atendidos durante el 2025, un 29% más que el año anterior. En este contexto, el centro de Mataró atendió a 226 menores, una cifra que confirma el peso del servicio en la ciudad y en el conjunto del Maresme.
El Barnahus de Mataró, en funcionamiento desde el abril del 2024 en una sede provisional, ha atendido a un total de 413 niños desde su puesta en marcha: 187 durante el 2024 y los 226 registrados el 2025. Este incremento se enmarca en un despliegue global del modelo Barnahus en Cataluña y en una mayor detección y confianza en el sistema.
A nivel catalán, la mayoría de víctimas de violencia sexual infantil atendidas son chicas (77,1%), y más de la mitad de los casos (56,7%) se producen dentro del ámbito intrafamiliar, mientras que un 43% tienen lugar fuera de la familia. En cuanto a las edades, el grueso de casos se sitúa entre los 12 y los 15 años, aunque también hay una incidencia destacada en niños de entre 5 y 8 años.
Render de cómo será el Barnahus de Mataró
Un modelo integral para evitar la revictimización
El modelo Barnahus concentra en un único espacio a todos los profesionales implicados en la atención a menores víctimas de violencia sexual —ámbitos social, sanitario, policial y judicial— con el objetivo de evitar que tengan que repetir su testimonio en diferentes instancias.
El funcionamiento se inicia con la notificación de un posible caso, que puede llegar desde servicios de salud, escuelas, servicios sociales o cuerpos de seguridad. A partir de aquí, los equipos técnicos hacen una primera valoración y activan una reunión integrada con todos los profesionales implicados para definir la estrategia de intervención.
Una de las claves del modelo es que el menor solo declara una vez en un entorno seguro y adaptado. Esta declaración se graba y se puede utilizar como prueba judicial, evitando nuevas comparecencias. Paralelamente, se despliega un acompañamiento psicológico y psicosocial, que a menudo incorpora el juego como herramienta para trabajar las emociones, el consentimiento y la comprensión de lo que ha pasado.
Cada caso requiere una respuesta específica: desde seguimiento con la familia hasta intervenciones terapéuticas o coordinación con el sistema judicial.
Un Barnahus de Cataluña ya en funcionamiento. Foto: ACN
Mataró tendrá una nueva sede definitiva
El aumento de casos y la consolidación del servicio han impulsado la construcción de un nuevo Barnahus en Mataró. El futuro equipamiento se ubicará en Can Vilardell, en un edificio prefabricado de madera pensado para crear un entorno acogedor y protector para los niños.
Las obras, con un presupuesto de 1,5 millones de euros financiados con fondos europeos, tienen un plazo aproximado de 10 meses. El nuevo centro sustituirá la actual sede provisional y permitirá mejorar la atención con espacios específicos como salas de prueba preconstituida conectadas con el juzgado.
Este equipamiento forma parte del despliegue de la red Barnahus en Cataluña, que ya cuenta con 14 centros y prevé la construcción de seis nuevas sedes definitivas, entre ellas la de Mataró.
Primera piedra de las obras del Barnahus de Mataró. Foto: R.Gallofré
Un servicio en crecimiento
Los datos evidencian tanto la magnitud del problema como la importancia de este modelo de atención a la violencia sexual infantil. El incremento de casos no se asocia a un aumento de la violencia, sino a una mejor detección y a una mayor confianza en los servicios.
En este contexto, el caso de Mataró ejemplifica la necesidad de disponer de equipamientos especializados para niños víctimas de violencia sexual y recursos estables para abordar una realidad a menudo invisibilizada, especialmente cuando se produce dentro del entorno familiar.
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