El Pleno del Ayuntamiento de Mataró ha aprobado por unanimidad una propuesta de resolución para impulsar un Programa Municipal Intergeneracional contra la Soledad No Deseada, una iniciativa que quiere poner en contacto personas mayores que viven situaciones de aislamiento con jóvenes estudiantes de la ciudad. La propuesta, presentada por el grupo municipal de ERC, apuesta por implicar alumnos de los centros educativos en tareas de acompañamiento dentro del marco del Servicio Comunitario obligatorio en la ESO u otros proyectos de aprendizaje servicio.
El objetivo es combatir una problemática social cada vez más presente en las ciudades europeas. Según recuerda el texto aprobado, la soledad no deseada está reconocida por la Organización Mundial de la Salud como un factor de riesgo para la salud física y emocional, asociado a problemas como la depresión, el deterioro cognitivo o una mayor vulnerabilidad sanitaria.
Una ciudad envejecida y con riesgo de aislamiento
En Mataró viven cerca de 130.000 personas, de las cuales más de 23.000 tienen más de 65 años, casi un 18 % de la población, algo que pone de manifiesto el envejecimiento progresivo de la población. Según tendencias detectadas en Cataluña, entre un 15 % y un 20 % de las personas mayores manifiesta sentirse sola con frecuencia, una realidad que potencialmente podría afectar a miles de personas en la ciudad.
Ante este escenario, la propuesta aprobada plantea desplegar políticas públicas estructuradas para detectar situaciones de aislamiento social y generar redes de acompañamiento comunitario.
El objetivo es involucrar a alumnos de secundaria de la ciudad
Jóvenes voluntarios con formación previa
Uno de los elementos centrales del programa será la participación voluntaria de alumnos de los institutos y centros de secundaria de Mataró. Los jóvenes podrán implicarse en tareas de acompañamiento periódico a personas mayores, ya sea a domicilio, en residencias o en espacios comunitarios.
Antes de empezar, los participantes recibirán formación específica sobre el trato con personas mayores, la confidencialidad y las habilidades comunicativas. El programa también prevé seguimiento profesional por parte de los servicios sociales municipales, para garantizar la seguridad, la calidad del vínculo y la evaluación del impacto.
Proyecto contra la soledad no deseada de las personas mayores
Un proyecto con prueba piloto
El plan incluye el despliegue de una prueba piloto de un año de duración, con un número limitado de participantes y con prioridad para barrios con mayor vulnerabilidad social. Durante este período se recopilarán datos de participación, satisfacción e impacto social para analizar los resultados del programa.
La iniciativa se inspira en experiencias similares impulsadas en otras ciudades catalanas, como Reus, Terrassa o Sabadell, que ya han desplegado programas municipales de acompañamiento y proyectos intergeneracionales.
Puesta en marcha en el plazo de un año
Entre los acuerdos aprobados también se encuentra la elaboración de un protocolo municipal de detección y derivación de casos, en coordinación con servicios sociales, centros de atención primaria, entidades de barrio y recursos para las personas mayores. El consistorio se compromete a poner en marcha el programa en un plazo máximo de un año y a presentar al Pleno municipal un informe de evaluación con datos de participación e impacto social un año después de su inicio.
Según defiende la propuesta aprobada, el proyecto puede reducir la soledad entre las personas mayores, pero también fomentar el compromiso cívico de los jóvenes y reforzar los vínculos entre generaciones, contribuyendo a una ciudad más cohesionada e inclusiva.