El Ayuntamiento de Caldes de Estrac derrocará el Marola, una de las cuatro guinguetes de la playa y, a partir del próximo verano, el municipio sólo contará con tres establecimientos de estas características al paseo marítimo. El módulo del Marola vulnera, por 30 metros, la Ley de costas del año 1992, porque es demasiado cerca de otra guingueta del paseo de Caldes de Estrac, el Marcelí. El Ayuntamiento apuesta para mover el 'Marola' para ajustar las guinguetes a la normativa, pero la nueva ubicación que han propuesto a la Generalitat es inundable. Por eso, el consistorio optará para derrocar la guingueta.
Ante esta situación, el consistorio caldenc optará para derrocar la guingueta. El concesionario del servicio desde hace 30 años, Josep Navarro, lamenta que el Ayuntamiento no luche más para intentar conservar "uno de los símbolos" del paisaje caldenc y considera la situación "de injusta". Navarro recuerda en el Ayuntamiento que el escombro de la guingueta supondrá el cierre de la empresa y el despido de trabajadores.
Los tres módulos que quedan en pie se sortearán por concurso público y la adjudicación se hará por los próximos 15 años. El precio que los concesionarios tendrán que pagar en el Ayuntamiento será de 120.000 euros el primer año y 18.000 euros el resto de anualidades. Navarro considera que estas condiciones también son una injusticia porque los hacen pagar a los concesionarios actuales por un edificio que ellos construyeron: No tiene sentido.
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