La antigua fábrica Can Sanpere de Premià de Mar (Maresme) inició ayer jueves, día 27, su transformación con los primeros trabajos de demolición del conjunto fabril. Desde 2005 se reclamaba su aprovechamiento público, cuando la propiedad del momento, Núñez y Navarro, pidió licencia para desarrollar allí un proyecto urbanístico. El rechazo social, la ocupación de la nave y los litigios con el Ayuntamiento se alargaron hasta el año pasado, cuando se firmó la expropiación de los terrenos.
El Ayuntamiento quiere convertir el espacio en una gran zona verde y conservará la parte protegida de la antigua fábrica para crear un equipamiento autogestionado con usos sociales y culturales. También se prevé una pequeña reserva de vivienda social y el traslado del mercado municipal.
El alcalde, Rafa Navarro, calificó el hito de “histórico”. “Can Sanpere es un símbolo del ‘nuevo’ Premià”, celebró. Con el derribo, una de las poblaciones con más densidad del Maresme ganará un pulmón verde en el centro del pueblo, una reivindicación vecinal de largo recorrido.

La antigua fábrica. Foto: ACN
Premià de Mar rechazaba cualquier nueva fábrica o promoción de vivienda privada en este espacio, tal como había planteado el último propietario. Los movimientos de Núñez y Navarro hace veinte años desencadenaron un fuerte rechazo social, y desde 2013 el espacio estaba ocupado por entidades que reivindicaban su uso público.
Después de años de lucha y negociaciones, el Ayuntamiento consiguió expropiar Can Sanpere por 2,4 millones de euros. Ahora la previsión es invertir 1,5 millones más en el derribo de las construcciones existentes —excepto las naves protegidas, que se conservarán y rehabilitarán para mantener la actividad cultural y social de las entidades.
“Ha sido una lucha intensa e histórica, y por eso la alegría de este momento”, remarcó el alcalde a pie de obra. El derribo, que comenzó ayer, se hará en tres fases debido a la complejidad de intervenir en un espacio de 9.200 m² en el centro del municipio. La primera fase, ya en marcha, se alargará hasta enero.
Las primeras edificaciones que se derriban son las que dan a la calle de la Plaza, incluyendo las antiguas viviendas para directivos de la fábrica textil, unos 2.700 m² en total. Para 2026 ya hay consignado presupuesto para la segunda fase, destinada a derribar las naves que dan a la Gran Via.

Trabajos de demolición
En paralelo, también el año que viene empezará la rehabilitación de las naves protegidas de la fachada principal por la calle Sant Cristòfol, que antiguamente acogían las oficinas, el almacén y el área de diseño textil de la fábrica. La tercera fase, aún sin calendario, se ejecutará en la calle Marina.
En el espacio que se liberará habrá una gran zona verde que ocupará más del 50% de los terrenos. El resto se destinará a vivienda social y al traslado del mercado municipal, actualmente situado al otro lado de la Gran Via y totalmente obsoleto.
El alcalde también aspira a incorporar aparcamiento subterráneo, aprovechando el desnivel del terreno, aunque todavía no se ha estudiado técnicamente. Con el conjunto del proyecto, Navarro afirmó que el futuro de Can Sanpere permitirá disponer de “casi 10.000 nuevos metros cuadrados muy bien aprovechados”.

Comentarios