El Consell Comarcal del Maresme ha alzado la voz ante el colapso reiterado del servicio de Rodalies y ha aprobado una moción para exigir un sistema ferroviario seguro, fiable y digno, especialmente en la línea R1, eje vertebrador de la movilidad en la comarca. El texto se aprobó en el Pleno con los votos favorables de Junts, ERC, la CUP y Ara Pacte Local, la abstención del PP y el voto contrario de Vox.
El posicionamiento institucional llega después de una semana marcada por el caos ferroviario en el Maresme, con cortes del servicio, autobuses desbordados, colas eternas y una sensación generalizada de abandono entre las personas usuarias. Aunque este miércoles la circulación de trenes se ha podido restablecer de punta a punta de la costa hasta Blanes, poniendo fin al tramo en autobús entre Arenys de Mar y Blanes, la normalidad sigue siendo frágil y el malestar acumulado continúa muy presente.
Según el Consell Comarcal, los incidentes recientes —que a escala catalana han incluido descarrilamientos, suspensiones totales del servicio, falta de información e incluso la pérdida de una vida humana— no son hechos puntuales, sino la consecuencia directa de años de desinversión, falta de mantenimiento y de un modelo de gestión ferroviaria alejado de la realidad del territorio.
La R1 de Rodalies funciona a medio gas
Una comarca especialmente vulnerable
El Maresme es una de las comarcas más castigadas por esta situación. Densamente poblada, con una fuerte dependencia del transporte público y con pocas alternativas reales cuando el tren falla, cualquier incidencia en la R1 tiene un impacto inmediato en la vida cotidiana, la actividad económica y el derecho a una movilidad pública de calidad.
La moción alerta de que la reiteración de averías e interrupciones no solo genera molestias, sino que pone en riesgo la seguridad de las personas usuarias y acentúa los cuellos de botella estructurales de una línea ferroviaria clave para la comarca.
Tren de la R1 a su paso por El Masnou, en el Maresme. Foto: R.Gallofré
Auditoría urgente y más inversiones
Entre los acuerdos aprobados, el Pleno del Consell Comarcal insta al Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible y a ADIF a llevar a cabo una auditoría urgente, exhaustiva y pública del estado de la infraestructura ferroviaria en el Maresme. También reclama un calendario claro y verificable de inversiones y actuaciones en la línea R1, así como la creación de un canal estable de interlocución directa entre los ayuntamientos y ADIF para detectar incidencias y actuar con rapidez.
La moción exige, además, que Rodalies sea tratada como lo que es: un servicio público esencial. En este sentido, pide la definición urgente de un protocolo claro y unificado ante episodios meteorológicos adversos o riesgos geotécnicos, con criterios previos de suspensión del servicio, una comunicación eficaz con la ciudadanía y alternativas de movilidad garantizadas.
Los autobuses alternativos a Rodalies
Transporte alternativo y compensaciones
El texto aprobado también reclama reforzar de manera estructural el transporte público alternativo por carretera en el Maresme, especialmente cuando se producen afectaciones ferroviarias, y establecer mecanismos de compensación claros y justos para las personas usuarias mientras no se recupere una normalidad operativa sostenida.
Finalmente, el Consell Comarcal considera inaplazable acelerar el traspaso efectivo de la línea R1, con competencias reales, recursos suficientes y capacidad