El cuerpo de Agentes Rurales del Departamento de Medio ambiente y Vivienda ha confiscado 83 toneladas de pino pinyoner procedentes de la recolección ilegal de este producto a los bosques de la cordillera litoral catalana. Este es el comiso más importante que se ha hecho nunca en Cataluña, según han informado los Agentes Rurales. Las piñas se han encontrado en unas instalaciones ubicadas al municipio de Dosrius, donde una empresa italiana líder en el sector se dedicaba a la compra de este producto a pequeños recolectores. La Ley forestal catalana establece que la recolección de piñas se tiene que hacer sólo entre el 1 de noviembre y el 15 de mayo, y fuera de este periodo, queda prohibido recoger. La piña comissada se pagaba a los recolectores a 0,35 euros el kilo y estaba preparada para ser enviada por vía marítima en Italia, donde hay mucha demanda de piñón para la industria alimentaria.
El dispositivo montado por el cuerpo de Agentes Rurales unos días antes de la intervención permitió comprobar como, diariamente, a última hora de la tarde, numerosos recolectores descargaban sacos de piñas a las instalaciones de esta empresa. Así, tanto los pequeños recolectores como la empresa que compraba la producción diaria infringían la normativa forestal catalana que regula el sector. A la vez, la emprendida compradora no disponía del libro de registro de compras obligatorio, dondetendría que constar la fecha, la cantidad comprada, el nombre del proveedor, el número de licencia y la residencia.
La normativa también establece que la venta de piñas a las industrias y la compra a intermediarios, sólo la podrán hacer los recolectores en posesión de licencia y que dispongan de la autorización escrita del titular del terreno forestal en que se realiza la recogida. Tampoco tenían estos documentos, según los Agentes Rurales.
Las piñas intervenidas se trasladaron a unas dependencias que el Departamento de Medio ambiente y Vivienda tiene en Santa Perpètua de Mogoda. Durante este traslado, que requirió la movilización de varios vehículos pesants para transportar las piñas, también se inspeccionaron varios recolectores que iban llegando a las instalaciones para vender el producto obtenido, muchas veces sin disponer de la documentación que exige la normativa licencia y permiso del propietario del terreno.
Las piñas, un golpe tratadas, se podrán utilizar en programas de reforestación de terrenos forestales afectados por incendios. De acuerdo con la Ley forestal catalana, se ha abierto un expediente sancionador administrativo tanto a la empresa responsable del comercio ilegal como a los recolectores a quienes se intervino el género.
Entre el Maresme y el Vallès
En Cataluña, una gran parte de las masas de pino pinyoner están en las comarcas del Maresme y el Vallès Oriental, a la cordillera litoral catalana. Por eso, la empresa intervenida tenía sus instalaciones entre estas dos comarcas. Muchas de las zonas forestales productoras se sitúan dentro de los límites del Parque Natural del Montnegre-Corredor y del Parque de la Cordillera Litoral, los dos declarados espacios de interés natural.
El pino pinyoner es una especie forestal que florece de marzo a mayo, y la piña necesita tres años para madurar. Un golpe pasado este periodo, los piñones caen durante el otoño del tercer año o durante la primavera del año siguiente. El caparazón de los piñones los permite mantener la fertilidad durante unos cuántos años. La recolección indiscriminada, sin respetar las épocas y las normas para hacerla, puede comportar daños a las masas forestales y la pérdida de la producción de piña en años futuros.
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