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La antigua mútua, cuando todavía estaba abierta

Vern Bueno Casas

Mutua de Cabrils: así es el hospital abandonado del Maresme donde se rodó Polseres Vermelles

La Mutua de Cabrils, un antiguo centro de rehabilitación laboral obra del arquitecto Antoni Bonet, fue uno de los grandes hospitales de referencia de Catalunya y acabó convertido en el escenario icónico de la mítica serie de TV3 creada por Albert Espinosa

 

Pulseras rojas fue, hace más de una década, un auténtico fenómeno. Cada semana, en cada nuevo capítulo, miles de catalanes —y posteriormente, espectadores de todo el mundo— entraban a las habitaciones, pasillos y terrazas de un hospital muy especial sin saber exactamente dónde estaba. Aquel edificio moderno, lleno de luz natural, donde un grupo de adolescentes enfermos aprendían a convivir, hacerse amigos y plantar cara a la vida en la serie creada por Albert Espinosa, no era un decorado cualquiera: era la antigua Mutua Laboral Midat de Cabrils, un espectacular hospital abandonado del Maresme hoy situado en medio del bosque.

Más de quince años después del estreno de Polseres VErmelles, el edificio continúa despertando fascinación. Tanto por el impacto emocional que tuvo la ficción de TV3 como por las características únicas de este antiguo centro sanitario de Cabrils, considerado en su momento uno de los centros de rehabilitación laboral más avanzados del Estado.

La mutua de Cabrils. Foto: Arquitecturacatalana.cat

El hospital de Pulseras Rojas

Cuando Pulseras Rojas se estrenó en TV3 en enero de 2011, se convirtió rápidamente en un fenómeno televisivo. La serie narraba la vida cotidiana de un grupo de chicos y chicas ingresados en el área de pediatría de un hospital y ponía el foco en la amistad, la superación y las ganas de vivir, alejándose de los dramas médicos tradicionales para dar todo el protagonismo a los pacientes.

La producción, inspirada en las experiencias personales de Espinosa durante su adolescencia hospitalizada, acabó trascendiendo Catalunya. La serie fue adaptada internacionalmente, con versiones en Estados Unidos, Italia o Alemania, y aún hoy es recordada como una de las ficciones más emblemáticas de la televisión catalana.

Parte de su magnetismo provenía precisamente de los espacios donde estaba rodada. Los grandes pasillos inundados de luz, las terrazas abiertas al paisaje mediterráneo y la arquitectura singular de la Mutua de Cabrils aportaban una personalidad visual muy diferente a la de un hospital convencional.

Los actores de Pulseras Rojas. Foto: TV3

Un centro sanitario revolucionario en medio del bosque

El centro fue inaugurado el 1 de diciembre de 1980 por el entonces presidente de la Generalitat, Jordi Pujol. Había sido concebido como un gran centro de rehabilitación para trabajadores accidentados y enfermedades profesionales vinculado a la Mútua Metal·lúrgica Midat. El proyecto llevaba la firma de Antoni Bonet Castellana, uno de los arquitectos más destacados vinculados al movimiento moderno catalán y al GATCPAC. Y eso se nota en cada rincón del edificio.

La clínica se construyó en la Plana de Can Genís, en plena montaña de Cabrils, orientada completamente hacia el sur y abierta al mar. El objetivo era que el mismo entorno natural formara parte del proceso terapéutico. El complejo aprovechaba el clima, el silencio, el sol y las vistas panorámicas como elementos de recuperación de los pacientes.

A pesar de estar edificado en una fuerte pendiente, el diseño conseguía concentrar la mayor parte de la vida cotidiana de los internos en una misma planta principal, reduciendo los desplazamientos verticales de los pacientes lesionados. Las habitaciones y espacios comunes quedaban escalonados en la montaña, con enormes terrazas ajardinadas y claraboyas circulares que inundaban de luz natural los interiores.

Teleférico abandonado. Foto: Raíles sin fronteras

El hospital también disponía de equipamientos insólitos. El más sorprendente era un pequeño teleférico de 345 metros que conectaba el centro con una zona deportiva situada en una cota inferior, pensada para la rehabilitación física de los pacientes.

Del prestigio al abandono

Durante décadas, la Mutua de Cabrils fue considerada un centro de referencia en rehabilitación laboral. Pero en 2007 la Seguridad Social decidió dejar de usar las instalaciones y el complejo quedó prácticamente en desuso. Aunque el espacio se mantiene cerrado, el paso de los años y el abandono han convertido el edificio en un lugar casi fantasmagórico.

Todavía se pueden reconocer los antiguos espacios hospitalarios, las grandes salas bañadas por la luz, los jardines colgantes y las estructuras del teleférico. Pero el deterioro es evidente: vegetación descontrolada, mobiliario desaparecido y espacios degradados que contrastan con el lujo y la modernidad que el complejo representaba en los años ochenta.

Hoy, muchos excursionistas que transitan a pie o en bicicleta por la Serralada Litoral se acercan y quedan sorprendidos de que esta enorme estructura permanezca en plena montaña sin uso. Algún día, quizás, encontrará uno nuevo.