Las aguas están volviendo a su curso. Esta es la sensación general que Arenys de Mar ha vivido los últimos días a raíz de la propuesta hecha por la sección local de ERC a finales de la semana pasada y según la cual se insta en el gobierno y al colectivo de napaires y penjacols a crear una mesa de diálogo para reconducir la situación. Ambas partes, preocupadas por el clima de tensión social que se vive desde la noche de Reyes y que todavía está lejos de apagarse, desean desactivar la crisis, no tan porque se hayan puesto de acuerdo sobre la responsabilidad de los hechos, sino porque ven que de continuar así las próximas fiestas populares pueden suponer un problema por la villa.
La mesa de diálogo tiene que servir para reconducir un camino que nunca se tenía que haber torcido. Por este motivo es necesaria una buena figura de mediador, explicaba el responsable de ERC en Arenys, Joaquim Ponsarnau. Los primeros contactos para crear una mesa de diálogo ya se produjeron de forma no oficial el pasado sábado, día 13, a pesar de que, de momento, el gobierno no se ha querido expresar. Al contrario que el colectivo de jóvenes que ha visto con buenos ojos la creación de esta plataforma pacífica. Todo el que sea hablar es buen sobretodo por el bien de las fiestas populares de Arenys, decía sábado uno de los detenidos durante la Noche de Nabos principal inculpado, Joan Munich. Por otro lado, la Junta de Portavoces de hoy lunes, día 13, se centrará monográficamente a debatir la posición del gobierno respeto esta iniciativa.
Por otro lado, los hechos suceder durante la Noche de Nabos han llegado hasta la consejería de interior. Una de las madres de uno de los jóvenes detenidos, Núria Arranz, se reunió el pasado jueves, día 9, con la consejera de Interior Montserrat Tura. Arranz le quiso exponer los hechos desde otro punto de vista. Por su parte, Montserrat Tura, que ya vino a Arenys hace unas semanas para conocer de primera mano la situación, prometió a Arranz que se investigaría si había existido algún actuación punible por parte de los Mossos d'Esquadra, además de mostrarse preocupada por el futuro de la fiesta.
Éxito del festival solidario
A pesar de que la posible creación de esta mesa de diálogo eclipsara la organización de un festival soldari para ayudar a pagar las multas de los tres inculpados, los actos fueron un éxito. Según los organizadores, un total de 1.500 personas pasaron por el Calisay para disfrutar de las diferentes actividades que había programadas. Cómo explica Joan Munich, el objetivo de la fiesta se cumplió: Tenemos el apoyo de la ciudadanía porque la gente ve que los hechos, como la sentencia, ha sido una injustíca. Los organizadores calculan que se recogió unos 3.000 euros, cifra que los permitiría sufragar la multa de la sentencia y el resto de gastos.
La mesa de diálogo tiene que servir para reconducir un camino que nunca se tenía que haber torcido. Por este motivo es necesaria una buena figura de mediador, explicaba el responsable de ERC en Arenys, Joaquim Ponsarnau. Los primeros contactos para crear una mesa de diálogo ya se produjeron de forma no oficial el pasado sábado, día 13, a pesar de que, de momento, el gobierno no se ha querido expresar. Al contrario que el colectivo de jóvenes que ha visto con buenos ojos la creación de esta plataforma pacífica. Todo el que sea hablar es buen sobretodo por el bien de las fiestas populares de Arenys, decía sábado uno de los detenidos durante la Noche de Nabos principal inculpado, Joan Munich. Por otro lado, la Junta de Portavoces de hoy lunes, día 13, se centrará monográficamente a debatir la posición del gobierno respeto esta iniciativa.
Por otro lado, los hechos suceder durante la Noche de Nabos han llegado hasta la consejería de interior. Una de las madres de uno de los jóvenes detenidos, Núria Arranz, se reunió el pasado jueves, día 9, con la consejera de Interior Montserrat Tura. Arranz le quiso exponer los hechos desde otro punto de vista. Por su parte, Montserrat Tura, que ya vino a Arenys hace unas semanas para conocer de primera mano la situación, prometió a Arranz que se investigaría si había existido algún actuación punible por parte de los Mossos d'Esquadra, además de mostrarse preocupada por el futuro de la fiesta.
Éxito del festival solidario
A pesar de que la posible creación de esta mesa de diálogo eclipsara la organización de un festival soldari para ayudar a pagar las multas de los tres inculpados, los actos fueron un éxito. Según los organizadores, un total de 1.500 personas pasaron por el Calisay para disfrutar de las diferentes actividades que había programadas. Cómo explica Joan Munich, el objetivo de la fiesta se cumplió: Tenemos el apoyo de la ciudadanía porque la gente ve que los hechos, como la sentencia, ha sido una injustíca. Los organizadores calculan que se recogió unos 3.000 euros, cifra que los permitiría sufragar la multa de la sentencia y el resto de gastos.