Cuando Pedro Almodóvar buscó escenarios capaces de transmitir memoria, represión y una belleza inquietante para La mala educación (2004), el Maresme entró de lleno en su universo cinematográfico. El Casino del Masnou, con su pasado aristocrático y su potente lenguaje modernista, se convirtió en uno de los espacios clave del rodaje, aportando una atmósfera visual y simbólica que encajaba con el tono más oscuro e introspectivo del filme. No fue el único: Alella también desempeñó un papel destacado como escenario de una historia marcada por los recuerdos de la infancia y el peso del franquismo.
Situado en el centro del municipio, el Casino ocupa el espacio de la antigua masía gótica de Can Fontanills, también conocida como Mas Vell. Aún hoy pueden identificarse elementos de aquella construcción primigenia, como los dinteles con el escudo de la familia Fontanills, una fuente como símbolo heráldico, o la presencia documentada de una antigua torre de defensa de planta cuadrada, desaparecida a finales del siglo XIX.

La antigua Mas Fontanills, donde se encuentra el Casino
Del Mas Vell al centro social de la burguesía
Entre 1876 y 1887, el edificio acogió el Colegio del Comercio, donde impartía clases el pedagogo Francesc Flos i Calcat. Poco después, la Societat Recreativa i Cultural del Casino, fundada en 1875, se instaló allí e impulsó una profunda transformación arquitectónica que acabaría definiendo su imagen actual.
El encargo recayó en el arquitecto Bonaventura Bassegoda i Amigó, que en 1902 proyectó la ampliación modernista con la construcción del café, la rotonda y las salas de billar y juegos. En 1904 se culminaron las obras con la inauguración del teatro, concebido como sala de fiestas y convertido en el elemento más relevante del conjunto.
De este periodo datan algunos de los rasgos más característicos del Casino: las vidrieras policromadas con motivos vegetales, el pavimento hidráulico, la rejería ornamental y el anagrama del propietario de entonces, Miquel Amat Lluch.

Interior del casino
Mecenazgo, exclusividad y vida cultural
El principal promotor del Casino fue Pere Grau Maristany i Oliver, comerciante dedicado a la exportación de vinos a América, presidente de la Cámara de Comercio de Barcelona y gran mecenas local. Su implicación en la vida social de El Masnou fue clave en la fundación de las escuelas municipales y la Casa Benéfica, méritos por los que fue nombrado conde de Lavern por el rey Alfonso XIII en 1911.
Durante décadas, el Casino fue el punto de encuentro de las clases acomodadas, especialmente marineros y burguesía local y foránea. El acceso era exclusivo para los socios, con la excepción del baile de Fiesta Mayor, cuando se abría a toda la ciudadanía. Bailes, conciertos, representaciones teatrales, óperas, veladas literarias y las famosas verbenas de Santa Rosa llenaban la agenda de un espacio clave en la vida social masnouense.
Hoy, el Casino sigue funcionando como entidad privada de carácter cultural y recreativo, preservando un legado arquitectónico y social de primer orden.

Imagen histórica del casino
El Masnou y Alella, bajo la mirada de Almodóvar
Este carácter escénico no pasó desapercibido para Pedro Almodóvar, que eligió el Casino del Masnou como localización para rodar una de las escenas de La mala educación. El director manchego se sintió especialmente atraído por el modernismo exterior y la espectacular vidriera, elementos que aportaban una fuerte carga simbólica y visual al relato cinematográfico.
El rodaje en el Maresme no se limitó a El Masnou. Alella acogió otra de las localizaciones clave del filme: las antiguas Escuelas Pías, también conocidas como Cal Governador. Se trata de un imponente edificio neoclásico del siglo XIX, hoy de propiedad municipal, que reúne diversos estilos arquitectónicos y anticipa, en algunos elementos de la fachada principal, la llegada del modernismo.

La Torre del Gobernador en Alella
En este recinto se rodó el patio donde los niños protagonistas de la película realizan sus ejercicios de gimnasia, recreando el ambiente opresivo de la educación durante el franquismo.
Una película clave en la filmografía de Almodóvar
La mala educación, protagonizada por Gael García Bernal, Fele Martínez y Daniel Giménez Cacho, se estrenó el 19 de marzo de 2004 en España y tuvo un recorrido destacado por festivales internacionales como Cannes, Nueva York, Toronto o Moscú. La crítica la recibió como un regreso de Almodóvar a su etapa más oscura, situándola junto a títulos como Matador o La ley del deseo.

Un fotograma de La Mala Educación
La mala educación está ambientada en Madrid en 1980 y gira en torno al reencuentro entre Enrique Goded, un director de cine de éxito, y Ignacio Rodríguez, un antiguo compañero de colegio que reaparece en su vida con un relato autobiográfico bajo el brazo.
A partir de este encuentro, la película despliega una narración compleja que alterna pasado y presente para abordar temas como los abusos sexuales en el ámbito escolar durante el franquismo, la construcción de la identidad, la culpa y la memoria. El filme juega con diferentes niveles de realidad y ficción, convirtiendo el relato personal de los protagonistas en una reflexión sobre el deseo, el dolor y el poder del cine para reinterpretar el pasado.

Gael García Bernal en La Mala Educación
Producida por El Deseo con el apoyo de Canal+ y TVE, el filme fue el resultado de casi diez años de trabajo de guion. El rodaje, iniciado en junio de 2003, se llevó a cabo íntegramente en el Estado español, con la participación activa de los vecinos de Alella y El Masnou en algunas escenas.
Las noticias más importantes de Mataró y el Maresme, en tu WhatsApp
- Recibe las noticias destacadas en tu móvil y no te pierdas ninguna novedad.
- Entra en este enlace, haz clic en seguir y activa la campanita

Comentarios