Los puertos suelen ser infraestructuras estratégicas pero también una frontera física entre el núcleo urbano y el mar. Ahora, el Ajuntament del Masnou ha aprobado provisionalmente el Pla especial urbanístic del port del Masnou, un documento largamente trabajado que quiere mejorar la conexión con la ciudad, reorganizar usos y activar una nueva etapa económica e institucional.
El proyecto aún tiene que recibir la aprobación definitiva de la Generalitat de Catalunya, a través de la Comisión Territorial de Urbanismo del Arco Metropolitano de Barcelona, pero el paso dado en el pleno municipal marca un punto de inflexión después de casi seis años de tramitación.
Se trata de un plan único en el Maresme y en Cataluña. "Somos el único y último municipio que está tramitando un plan especial portuario”, afirmó el concejal de Urbanismo, Ricard Plana, en el pleno de febrero, destacando que el Ayuntamiento del Masnou tuviera “los reflejos” de tramitar la versión inicial del Plan antes de que entrara en vigor el cambio normativo de la Generalitat en el año 2019, “con el cual quitó esta competencia a los ayuntamientos”.

El port del Masnou
Más ciudad y menos barrera
Urbanísticamente, el plan no prevé ninguna ampliación del puerto. Este es un elemento clave: no se trata de crecer en superficie, sino de transformar la relación con el entorno.
Las actuaciones principales se centran en:
-
Nuevos pasos soterrados para peatones.
-
Continuidad y ampliación del paseo Marítimo.
-
Mejor integración entre el puerto y el núcleo urbano.
-
Más espacio para el uso ciudadano.
El objetivo es claro: reducir la sensación de frontera y convertir el puerto en una extensión natural del municipio, no en un ámbito segregado.
Este debate no es menor en clave comarcal. Puertos como el Port de Mataró o el Port Balís han vivido procesos similares de redefinición de su encaje urbano, en un momento en que la relación ciudad-mar se replantea en todo el litoral.

El Port del Masnou
Reordenación de usos y actividad económica
Más allá de la conexión física, el Plan también reorganiza los usos económicos, comerciales y deportivos del puerto. Las instalaciones del Club Nàutic del Masnou, incluidas dentro del ámbito portuario, quedarán bajo el paraguas de este nuevo planeamiento. Esto puede comportar reajustes de espacios y actividades en función del nuevo modelo.
Además, la aprobación definitiva del documento abrirá la puerta a la renovación de las concesiones para la explotación y gestión del puerto, actualmente en situación de prórroga. Este elemento es fundamental: las concesiones son competencia de la Generalitat y su actualización puede determinar el futuro económico del recinto, la llegada de inversiones y la configuración comercial de los próximos años.

Comentarios