La prohibición de viajar de pie en los autobuses interurbanos no es una solución si antes no se amplía la oferta de transporte público. Así lo defiende la asociación para la Promoción del Transporte Público (PTP), que alerta de que hay "muchísimas líneas" con pasajeros de pie -algo que el Govern se plantea regular a raíz del accidente de Fogars- y denuncia que la saturación del servicio de autobuses se ha agravado desde 2025, a raíz de la crisis de Rodalies.
El presidente de la PTP, Carles Garcia, señala especialmente las conexiones del Maresme con Barcelona, donde la demanda supera en determinados momentos la capacidad de los autobuses. Entre los ejemplos que cita se encuentra la línea 618, que conecta Barcelona con Calella y Pineda de Mar, así como los servicios que enlazan la capital catalana con Mataró.
"No es la solución si antes no se refuerza el servicio", ha afirmado Garcia en referencia a la posible prohibición de viajar de pie en los autocares interurbanos. La plataforma considera que cualquier restricción debe ir acompañada de un incremento de la oferta de transporte público que permita absorber a los usuarios que actualmente viajan de pie.
Más autobuses para evitar que los usuarios se queden en tierra
La PTP reclama incorporar más autobuses y conductores para aumentar las frecuencias y reducir las aglomeraciones. Según Garcia, desde 2025, cuando se agravó la crisis de Rodalies, una parte de los usuarios ha optado por el autobús para los desplazamientos interurbanos. Esta demanda añadida ha tensionado unas líneas que, en muchos casos, ya presentaban problemas de capacidad.
La situación no afecta solo a los pasajeros que tienen que hacer el trayecto de pie, sino también a las personas que no consiguen subir al vehículo porque va lleno. "Mucha otra se queda en tierra sin poder viajar", ha advertido el presidente de la entidad.
En este contexto, la plataforma considera que el refuerzo del servicio de autobuses en el Maresme debe ser una prioridad en las conexiones con Barcelona. El objetivo es garantizar que los usuarios puedan desplazarse con seguridad y comodidad sin tener que recurrir al vehículo privado.
La seguridad, condicionada a una oferta suficiente
La propuesta de restringir los pasajeros de pie ha vuelto al debate a raíz del accidente de autocar en el Montseny, en el que hubo 8 heridos graves, 31 menos graves y 49 leves. Garcia ha reclamado una investigación exhaustiva del siniestro y ha señalado que, además de la presencia de personas de pie, habría que examinar si los vehículos utilizados son adecuados para circular por carreteras estrechas.
El presidente de la PTP ha recordado que en la sierra de Tramuntana, en Mallorca, se han prohibido los pasajeros de pie en determinados trayectos a la vez que se ha incrementado la frecuencia de los autobuses. A su parecer, una medida de este tipo solo tendría sentido en Catalunya si la oferta estuviera dimensionada para absorber toda la demanda.
"Dimensionemos correctamente la oferta y luego apliquemos estas prohibiciones para mejorar la seguridad y la comodidad de los usuarios", ha resumido Garcia.
La plataforma alerta de que el transporte público interurbano podría afrontar un colapso similar al de Rodalies si no se destinan más recursos. Por ello, defiende que cualquier cambio en las condiciones de viaje debe ir precedido de un refuerzo efectivo del servicio de autobuses, especialmente en corredores con una elevada demanda como el del Maresme.