La Generalitat ha puesto en marcha una nueva línea de ayudas al alquiler para las personas mayores, con el objetivo de facilitar tanto el acceso como la permanencia en una vivienda habitual en un contexto de encarecimiento sostenido de los precios. La medida, impulsada por la Agencia de la Vivienda de Cataluña, también quiere prevenir situaciones de exclusión residencial, especialmente entre un colectivo con ingresos a menudo limitados.
La convocatoria se dirige a personas de 65 años o más que vivan de alquiler o en régimen de cesión de uso en Cataluña, incluyendo habitaciones. En todos los casos, es necesario que la vivienda sea el domicilio habitual y permanente, y que la persona solicitante esté empadronada en ella.
El plazo para presentar las solicitudes ya está fijado: del 31 de marzo al 30 de abril, ambos incluidos. Se trata de un proceso en régimen de concurrencia competitiva, hecho que implica que no todas las personas que cumplan los requisitos recibirán la ayuda, sino que se priorizarán las situaciones de mayor vulnerabilidad.
Importes y cuantías de las ayudas
En cuanto a la cuantía, las ayudas al alquiler cubrirán entre el 20% y el 40% del coste anual, en función del esfuerzo económico que represente para cada unidad de convivencia. Esto se traduce en:
- Un máximo de 200 euros mensuales
- Un mínimo de 50 euros mensuales
Este sistema busca adaptar la ayuda a la realidad económica de cada solicitante, incrementándola en los casos en que el peso del alquiler sobre los ingresos sea más elevado.
Quién tiene más opciones de recibir la ayuda
Uno de los elementos clave de esta convocatoria es el sistema de priorización. En el caso de las personas mayores, se valorarán especialmente:
- Las personas que viven solas
- Las unidades de convivencia con personas con discapacidad igual o superior al 65%
- Los hogares con menores de edad
- Los casos en que se destina una parte muy elevada de los ingresos al alquiler
- Las situaciones con ingresos más bajos
Este criterio permite focalizar los recursos en los perfiles más vulnerables dentro del colectivo de personas mayores.

Oficina local de vivienda de Mataró. Foto: R.Gallofré
Requisitos para acceder a ella
Para poder optar a estas ayudas al alquiler para mayores de 65 años, es necesario cumplir una serie de requisitos administrativos y económicos. Entre los principales, destacan:
- Tener residencia legal en Cataluña
- Disponer de un contrato de alquiler o cesión de uso vigente
- Estar empadronado en la vivienda
- Tener los pagos al día
- Acreditar los ingresos de la unidad de convivencia
- Estar al corriente de las obligaciones con Hacienda y la Seguridad Social
Los límites de ingresos y de renta mensual admisible se concretarán en la convocatoria oficial que se publicará próximamente en el Diario Oficial de la Generalitat.
Cómo tramitar la solicitud en el Maresme
Las personas interesadas pueden tramitar la solicitud de dos maneras. La vía más rápida es la telemática, a través del portal de Trámites de la Generalitat, utilizando identificación digital.
También se puede hacer de manera presencial en las oficinas locales de vivienda y en las bolsas de mediación para el alquiler social. En el Maresme, y especialmente en ciudades como Mataró, estos servicios municipales suelen ofrecer apoyo para completar correctamente la documentación y evitar errores en la tramitación.
En general, será necesario aportar documentos como el contrato de alquiler, justificantes de pago, certificado de empadronamiento y acreditación de ingresos.
Una respuesta a la presión del mercado
Con esta nueva línea, la Generalitat refuerza las políticas de vivienda dirigidas a colectivos vulnerables, en un momento en que el aumento de los precios del alquiler está afectando especialmente a las personas mayores. En comarcas como el Maresme, esta medida puede ser clave para garantizar que muchas personas puedan seguir viviendo en su casa con unas condiciones económicas asumibles.

Comentarios