Cada vez hay más personas que tienen una segunda residencia en el Maresme o que pasan largas temporadas fuera de casa. Hay quienes viven en el extranjero y solo vienen en verano, otros que reparten el año entre dos hogares, y también familias que han heredado una casa y no pueden estar tan encima como querrían. En todos los casos, con la distancia aparece una pregunta inevitable: ¿quién está pendiente de la vivienda cuando no estamos?
Pequeñas humedades, una persiana dañada, una fuga de agua silenciosa, una acumulación de hojas en el jardín o simplemente una casa cerrada durante semanas pueden acabar convirtiéndose en problemas más importantes si nadie los detecta a tiempo. Una avería menor, descubierta meses después, puede suponer una reparación costosa. Y más allá de los desperfectos, hay una cuestión emocional: la sensación de tener una parte de la vida lejos y sin vigilancia. Con esta idea nace Maresme Home Care, un servicio de supervisión y cuidado de viviendas pensado para aportar tranquilidad a los propietarios que no residen todo el año en su hogar.
Una persona de confianza, mucho más que un servicio
Maresme Home Care no es una empresa de alarmas ni una inmobiliaria. Su función es mucho más humana y cercana: visitar periódicamente la vivienda, ventilarla, revisar su estado general y mantener informado al propietario mediante fotografías y pequeños informes después de cada visita. Durante cada visita se comprueba que todo esté en orden: que no haya entradas de agua después de un temporal, que las instalaciones funcionen correctamente, que la casa respire y no acumule humedades, y que el exterior mantenga un aspecto cuidado y habitado. Este último detalle no es menor: una casa que se ve atendida también es una casa menos vulnerable.
Porque muchas veces los problemas empiezan con pequeños detalles que nadie ve. Tener a alguien de confianza que pasa por casa regularmente permite detectarlos antes de que se conviertan en averías costosas o en quebraderos de cabeza innecesarios. Y el propietario, esté donde esté, lo sabe todo en tiempo real: recibe imágenes y un breve informe de cada visita, sin tener que preguntar ni preocuparse. Pocas casas, mucha atención.
La filosofía de Maresme Home Care es clara: ofrecer un trato cercano, discreto y personalizado. Por eso trabaja deliberadamente con un número reducido de propiedades, con el objetivo de dar a cada cliente la atención y la confianza que merece. Quieren conocer bien cada casa, sus particularidades y las preferencias de cada propietario. Esta manera de trabajar permite adaptar el servicio a cada situación: hay quien necesita una visita semanal, quien tiene suficiente con un vistazo quincenal, y quien quiere una supervisión más intensa antes de su llegada, con la casa ventilada y a punto para ser vivida desde el primer momento.
Además, cuando es necesario, también se coordinan servicios de limpieza, jardinería o mantenimiento, para que los propietarios puedan disfrutar de la tranquilidad de saber que su casa está en buenas manos, sin tener que gestionar nada a distancia ni buscar profesionales desde lejos. Una sola persona de referencia se ocupa de todo.
Una nueva manera de cuidar los hogares en el Maresme
El Maresme es una comarca con una larga tradición de segundas residencias, casas familiares y propietarios que pasan solo una parte del año. Maresme Home Care nace precisamente aquí, con el conocimiento del territorio y la voluntad de ofrecer un servicio que hasta ahora había que improvisar pidiendo favores a vecinos o familiares. Todas las viviendas comparten una misma necesidad: la tranquilidad de saber que alguien pasa por allí, alguien está allí y alguien se ocupa de ella.
Contacto:
- Maresme Home Care: Tu casa no se queda sola
- teléfono: 668 536 122
- www.maresmehomecare.com