Las torrentes del Maresme se encuentran entre los sistemas naturales más vulnerables ante el cambio climático y representan un riesgo creciente para el territorio. Según un estudio impulsado por el Consell Comarcal del Maresme, en caso de episodios de avenidas torrenciales habrÃa 104.937 personas expuestas y unas pérdidas económicas estimadas en 3.414 millones de euros.
Según recoge la Agencia Catalana de Noticias (ACN), el informe analiza un total de 65 rieras y concluye que la combinación de factores como la fuerte urbanización, la impermeabilización del suelo y una orografÃa abrupta incrementan notablemente el riesgo de inundaciones. Ante este escenario, el ente comarcal ha definido un Plan Director con horizonte 2050 para planificar las actuaciones necesarias y reforzar la seguridad.
La consejera de Medio Natural, Marta Gómez, advierte que la situación actual convierte los arroyos en una auténtica âbomba de relojerÃaâ, especialmente en un contexto de fenómenos meteorológicos cada vez más extremos.
Presión urbanÃstica y falta de mantenimiento
El documento pone el foco en el estado actual de las cuencas e identifica los principales puntos débiles. Los arroyos suman 254 kilómetros, de los cuales casi la mitad (121,9 km) discurren por zonas urbanas, hecho que acentúa el riesgo.
Entre las causas, destaca la presión urbanÃstica, pero también un problema estructural de base, agravado por años de falta de mantenimiento y por los efectos del cambio climático. A esto se añaden elementos que dificultan el drenaje, como la acumulación de sedimentos o la presencia de vegetación invasora, que reducen la capacidad de desagüe en situaciones extremas.
El estudio también identifica 380 infraestructuras âcomo puentes o pasos subterráneosâ que atraviesan los arroyos y que pueden actuar como puntos crÃticos. En total, se han detectado 285 zonas con riesgo potencial significativo de inundación (ARPSI).
Riera de Cabrils
Un plan con inversiones millonarias
Para reducir este riesgo, el Plan Director propone una combinación de actuaciones estructurales y ambientales. Por un lado, intervenciones en infraestructuras para aumentar la capacidad hidráulica; por el otro, acciones de renaturalización y mejora de los cauces.
La dimensión económica del proyecto es muy elevada. Solo las 10 rieras consideradas prioritarias requerirÃan una inversión aproximada de 700 millones de euros, con actuaciones repartidas entre tramos urbanos âcompetencia municipalâ y no urbanos, bajo responsabilidad de la Agència Catalana de lâAigua.
El documento se plantea como una herramienta de coordinación entre administraciones para abordar de manera conjunta la gestión del riesgo.
La Riera de Sant Simó de Mataró bajando llena después de una levantada. Foto: R.Gallofré
Las ramblas más prioritarias
Entre los arroyos donde se considera más urgente actuar se encuentran los de Arenys, Rec Viver, en Cintet, Cabrils, Premià , Palafolls, Argentona, Sant Domènec, Santa Susanna y Calella.
Según defiende Gómez, esta priorización responde a criterios técnicos homogéneos y debe servir para facilitar la toma de decisiones con seguridad jurÃdica y objetividad, evitando disputas entre municipios.