Eran tiempo de incertidumbres, pero él supo mantener el vínculo con el país y recuperar la ilusión de antes de la guerra. Este fue uno de los elogios que el historiador Josep Maria Ainaud hizo ayer al autor mataroní Antoni Comas. Sus palabras inauguraban martes, día 2, el ciclo de Conferencias de Primavera que Òmnium Cultural ha preparado para este 2006, y que se ha dedicado a Comas con motivo del veinte-y-quinto aniversario de su muerte.
Josep Maria Ainaud, que fue amigo de Comas, va agraïr a la entidad la oportunidad que le había dado para hablar del tiempo de Antoni Comas, título con que se bautizó la charla. Por el historiador, su amigo Comas fue de los encargados de enlazar una generación con otra, después de la fractura provocada por la guerra civil: Entonces se podía elegir entre cruzarse de manso y dejar que el país quedara hundido durante siglos, o buscar los vínculos con el pasado. Comas fue de los segundos.
El objetivo de esta retrospecció era recuperar la ilusión que, según Ainaud, se vivía a los años treinta en Cataluña. Comas lo consiguió conociendo muchas personas que lo habían vivido o que, como él, creían en aquel espíritu, afirmó el historiador. Entre estos conocimientos se encontraban, entre otros, Martí de Riquer y Jordi Riubo, con los que coincidía en el patio de Derecho de la Universitta de Barcelona. En tono en broma, Ainaud hizo un símil entre el momento que vivió Comas y el actual: Era un tiempo que nos ponía a todos a prueba y había que tener criterio propio, de hecho, más o menos como está pasando últimamente
Más que un profesor, un maestro
Ainaud recordó también como Antoni Comas se estimaba los libros, tanto como el país: El hecho que nadie le hubiera enseñado a escribir en catalán no fue un obstáculo porque aprendiera, y nunca lo puso como excusa. Por el historiador barcelonés, Antoni Comas supo aprender y enseñar: Un profesor te enseña conocimientos, pero él fue un maestro, porque te ayudaba a ser persona y también aprendía de los otros. Ainaud también quiso destacar la veneración que autores como Salvador Espriu y Gabriel Ferrater que no elogiaban fácilmente- sentían por Comas.
Cinco hombres para retratar Comas
Hemos querido dedicar este ciclo a la figura de Comas y la mejor manera era invitar a conferenciantes que lo hubieran conocido, explicó la presidenta de la delegación mataronina de Òmnium Cultural, Mercè Colomer. Si Josep Maria Ainaud se encargó de hablar, ante una sexagésima de personas, del tiempo que vivió el autor mataroní, próximamente el escritor Albert Manent 16 de mayo- se dedicará a hablar de la universidad durante el franquismo, Ricard Salvat 30 de mayo- se centrará en los estudios de Comas sobre literatura catalana, el filólogo Llorenç Soldevila 13 de junio- hablará del grupo del Rincón y el pedagogo Joaquim Arenas 27 de junio- cerrará el ciclo de conferencias haciendo hincapié en el proceso de oficialización del catalán.
Josep Maria Ainaud, que fue amigo de Comas, va agraïr a la entidad la oportunidad que le había dado para hablar del tiempo de Antoni Comas, título con que se bautizó la charla. Por el historiador, su amigo Comas fue de los encargados de enlazar una generación con otra, después de la fractura provocada por la guerra civil: Entonces se podía elegir entre cruzarse de manso y dejar que el país quedara hundido durante siglos, o buscar los vínculos con el pasado. Comas fue de los segundos.
El objetivo de esta retrospecció era recuperar la ilusión que, según Ainaud, se vivía a los años treinta en Cataluña. Comas lo consiguió conociendo muchas personas que lo habían vivido o que, como él, creían en aquel espíritu, afirmó el historiador. Entre estos conocimientos se encontraban, entre otros, Martí de Riquer y Jordi Riubo, con los que coincidía en el patio de Derecho de la Universitta de Barcelona. En tono en broma, Ainaud hizo un símil entre el momento que vivió Comas y el actual: Era un tiempo que nos ponía a todos a prueba y había que tener criterio propio, de hecho, más o menos como está pasando últimamente
Más que un profesor, un maestro
Ainaud recordó también como Antoni Comas se estimaba los libros, tanto como el país: El hecho que nadie le hubiera enseñado a escribir en catalán no fue un obstáculo porque aprendiera, y nunca lo puso como excusa. Por el historiador barcelonés, Antoni Comas supo aprender y enseñar: Un profesor te enseña conocimientos, pero él fue un maestro, porque te ayudaba a ser persona y también aprendía de los otros. Ainaud también quiso destacar la veneración que autores como Salvador Espriu y Gabriel Ferrater que no elogiaban fácilmente- sentían por Comas.
Cinco hombres para retratar Comas
Hemos querido dedicar este ciclo a la figura de Comas y la mejor manera era invitar a conferenciantes que lo hubieran conocido, explicó la presidenta de la delegación mataronina de Òmnium Cultural, Mercè Colomer. Si Josep Maria Ainaud se encargó de hablar, ante una sexagésima de personas, del tiempo que vivió el autor mataroní, próximamente el escritor Albert Manent 16 de mayo- se dedicará a hablar de la universidad durante el franquismo, Ricard Salvat 30 de mayo- se centrará en los estudios de Comas sobre literatura catalana, el filólogo Llorenç Soldevila 13 de junio- hablará del grupo del Rincón y el pedagogo Joaquim Arenas 27 de junio- cerrará el ciclo de conferencias haciendo hincapié en el proceso de oficialización del catalán.