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Bassat, junto al vehículo pintado por Josep Guinovart. Foto: ACN

Redacció

Al estilo de los años 80

La Nave Gaudí muestra la explosión artística de aquella década a través de la colección Bassat

Los años 80 están estigmatizados en la cultura popular como una época de gustos estéticos dudosos. Crepats infames, moda a caballo del brillo 'disco' y la oscuridad gótica, himnos tecnopop, la Movida y otras estridencias que se podían ver como una explosión de vitalidad o bien como el colmo de aquello hortera. Pero esto no es nada más que una colección de tópicos incapaz de explorar más allá de la superficie de una década muy rica y llena de matices. Una muestra que la realidad es mucho más profunda lo ofrece desde esta semana la Nave Gaudí, con una exposición dedicada precisamente al arte catalán de la década de los 80, proveniente de la colección de Lluís Bassat.

Guinovart, Ràfols Casamada, Mario Pasqualotto, Hernández Pijuan o Josep Subirachs son algunos de los artistas destacados

"Lo tuve durando mucho tiempo al garaje de Llavaneres", explicó ayer miércoles el publicista y coleccionista de arte, junto a la obra más icónica de esta muestra. Se trata de un coche pintado por uno de los artistas catalanes más representativos de la segunda mitad del siglo XX, Josep Guinovart, bajo el título 'Naturaleza Veloz', pintado por encargo de la agencia de publicidad Bassat Ogilvy. Se trata de una de las 95 obras entre pinturas y esculturas de 32 artistas de los años 80, entre los cuales destacan Ràfols Casamades, Heràndez Pijuan, Mario Pasqualotto, Josep Subirachs o los mataronins Ricard Jordà y Pablo Mañé.

Hay obras realmente especiales, aparte del citado coche, como por ejemplo un cuadro del mismo Guinovart en homenaje la mundo del jazz que trae incorporada una grabadora que reproduce música de la cantante Alberta Hunter. También destacan pinturas de gran nivel de Ràfols Casamada, o las esculturas de madera de Enric Pladevall. Este último fue uno de los varios artistas presentes a la inuguració, junto a otros nombres como Tom Carr, Laura Iniesta, Pasqualotto, Ricard Jordà o la viuda de Pablo Mañé. Todos ellos figuras destacadas del arte catalán de las últimas décadas y amigos personales de Bassat. "Esta obra la compraste un día que buscabas un Miró y te acabaste llevando un Pladevall", recordó el escultor con una sonrisa, mostrando las complicidades personales que Bassat ha ido tejiendo durante muchas décadas como coleccionista con los artistas del país.

Los años 80 fueron "una década decisiva en el mundo artístico catalán", según la directora del museo

La directora del Museo Bassat, Núria Poch, apunta que en 80 fueron "una década decisiva en el mundo artístico catalán", con el cambio que supuso la aparición de varias instituciones que impulsaron la creación artística y con Barcelona dando el salto para prepararse para los Juegos Olímpicos de 1992. Junto a nombres muy conocidos de la cultura del país, a la exposición del Museo Bassat también figuran otros mucho más sorpresivos, como por ejemplo Francesc Subarroca, pintor de Sant Cugat con una obra ingente que casi nunca ha expuesto. "Su mujer me trucó porque fuera a ver las pinturas, y cuando entramos a casa quedamos astorats", recordaba Bassat. Un piso absolutamente forrado de "miles de pinturas" de todo tipo de estilos, que el crítico de arte Francesc Miralles, también presente a la inauguración, calificó de "muy mejores del que se está exponiendo en Barcelona en estos momentos".

La exposición permanecerá abierta hasta el 24 de septiembre de 2017, con entrada gratuita, y un programa de visitas guiadas individuales, para grupos y por escuelas. Cada primer domingo de mes hay una visita guiada gratuita y cada tercer domingo, una actividad familiar para niños mayores de cinco años, en ambos casos sin reserva previa.