La cultura oriental es, por muchos, una cultura lejana y con una serie de matices que se escapan al que estamos habituados. Para el mataroní Àlex Esteve también lo era pero desde que entró a Mikado , la nueva obra de Dagoll Dagom, seenorgullece de conocerla de más cerca. Cada cultura tiene sus matices, su forma de hacer y de ver el mundo, explica. En esta obra Àlex Esteve interpreta a Man-Gho-Ta , un noble del pueblo de Titipú, y que tendrá que hacer frente al poder establecido mediante alianzas y juegos de astucia. La prohibición de flirtear por parte de Mikado, el emperador del Japón, es el inicio del conflicto con aquellos que no quieren acatar la orden.
Los nobles se comportan al estilo europeo, es decir, a favor del emperador?
Ni mucho menos! Toda la gente del pueblo de Titipú busca soluciones para evitar los problemas de esta prohibición. Mi personaje, aunque sea más bien secundario, haciendo de corazón y de pueblo, también reafirma esta idea. Pero el más importante de la obra no se centra en estos aspectos; piensa que es una obra oriental.
Y pues?
La unión de los habitantes de Titipú facilita las ideas para evitar la prohibición. Las personas denominan a un condenado a muerte para flirtear máxima autoridad local, de forma que no puede condenar a nadie por flirteo puesto que se tendría que condenar a él mismo.
Hecha la ley, hecha la trampa.
En torno a esta idea fantástica, se articulan una serie de historias amorosas, paralleles y entrecruzadas, que hace de la historia un relato apasionante. Además, los personajes de Titipú son extravagantes y tienen un comportamiento propio del surrealismo. Pero quizás porque entienden sus diferencias consiguen organizarse.
A pesar de todo, siempre hay uno pero en todas las historias: el emperador sabrá que le vulneran la ley?
Cuando Mikado tiene constancia que el Titipú se ha reído de él, exige una ejecución inmediata. Un golpe más, Titipú consigue cambiar la situación y, ordint varias tramas, el ejecutado será finalmente el hijo de Mikado.
Realmente estaba de mala suerte...
La intelligència del pueblo supera la del emperador. Titipú consigue una unión de pensamiento y de acción. No obstante, todo y la igualdad, personajes como Poo-bah, acaparan todos los cargos posibles; Yum-Yum tiene un poder de seducción brutal,... En términos modernos, es una igualdad conseguida para defender una vulneración externa de un derecho, el de flirtear, que es considera inherente a la comunidad y a la condición humana.
Un poco como algunos nacionalismos.
Ya, ya. La obra de Gillbert & Sullivan no tiene nada que ver con el sentimiento de comunidad nacional a pesar de que algunos quizás lo quieren ver. El espectador podrá encontrar otros sentimientos que predominan como el amor, la felicidad y la alegría. A pesar de todo, de trasfondo se observa un paso más: la capacidad humana para escoger según tus criterios, la posibilidad de poder discernir si pensar con el corazón o con la cabeza y, sobre todo, el don de complicación de las cosas.
Al emperador no le haría mucha gracia la obra.
De hecho, la obra también contiene una cierta crítica política. El emperador vive alejado de la sociedad, no piensa con los problemas de la gente y sólo se preocupa por su ego. El disparo, pero, le saldrá por la culata: no será capaz de mantener la prohibición del flirteo y acabará ahogado por su propia absurditat.
Qué pasaría si lo prohibieran hoy?
Prohibir ligar?! Buf, leyes más absurdas se han hecho. Ahora bien, con cuestiones tan humanas, tan inherentes a todos nosotros, esto sería imposible.habría el caos. Ahora bien, como todas las obras, hay que extraer las ideas.
Y qué son?
Cada cual voz en la obra sus propias; este es el gran motivo y la gran fuerza de la obra. El mismo pueblo de Titipú, alguienverá una pandilla de personas excéntricas y sin intelligència. Otros se fijarán en un personaje en concreto. Ahora bien, la mayoría se darán cuenta que Titipú es imposible que exista en la realidad, pero una parte de él la encontramos dentro de nuestro.
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Un camino que inicia
Para Àlex Esteve, Mikado representa la primera vez que trabaja con la conocida compañía Dagoll Dagom. Se inició en este mundo en el aula de Teatro de Mataró, en la cual estuvo dos años. "Es una experiencia que nunca olvidaré; en nuestra ciudad hay muchos bonos profesionales", nos recuerda él mismo. Posteriormente, estudió tres años en la Escuela Memory de Barcelona, al Instituto del Teatro y ha vivido durante un año en Madrid aprendiendo las técnicas de la zarzuela y la ópera. Recuerda con nostalgia la serie La calle de casa, emitida por TVMataró y donde actuaba como Francesc. Su primera obra de envergadura fue el musical El diluvio que viene, de José Luis Moreno. Con todo, después de traer Mikado en todo España, la versión catalana aterriza el cercano 27 de enero en Girona y el 1 de febrero en Barcelona. Mataró tendrá que esperar hasta principios de julio para poder ver la obra.
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